- Más de cien han sido asesinados por mareros
Miles de choferes de autobuses públicos en Guatemala celebraron ayer su día, en honor a su patrono San Cristóbal, con sabor amargo ante la estela de muerte (139) que han dejado ataques armados contra los vehículos por presuntos pandilleros.
“Este día no es de fiesta, este día no es de San Cristóbal, sino es de san luto”, afirmó el secretario general de la Central General de Trabajadores de Guatemala, José Pinzón, entidad que organizó una marcha en el centro histórico con las viudas de las víctimas.
“Este día es de luto, de dolor y frustración. Luto y dolor por todos los choferes, ayudantes y usuarios del transporte muertos, y de frustración porque hasta el momento no han hecho nada para frenar los asesinatos, ni atender a las viudas o condenar a los asesinos”, lamentó.
Recordó que en los últimos dos años más de 300 choferes y ayudantes han sido asesinados, pero ningún presunto asesino ha sido sentenciado.
Además, demandó al Estado un resarcimiento económico integral para las viudas para que “puedan atender con dignidad las angustias que padecen por dar vivienda, educación, alimentación y salud a sus hijos ante la ausencia del padre asesinado”.
Pese a la violencia a la que diariamente se enfrentan, el optimismo reinó entre ellos, quienes adornaron sus unidades con globos de colores.