- En la petrolera venezolana, quien no está en un comité socialista es sospechoso de conspirar contra la revolución
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TOMADO DE EL NUEVO HERALD
Cuando el Ministro de Energía de Venezuela dice que los trabajadores petroleros que no se declaren socialistas serán considerados sospechosos de conspirar contra el Gobierno, quizás no consiga asustar a los mayores sindicatos del sector, que exigen la firma de un nuevo contrato colectivo.
Pero en buena medida revela hasta qué punto el chavismo le teme a los sindicatos, en momentos en que la industria petrolera venezolana pasa por su mayor contracción desde 1950, con importantes consecuencias para el futuro inmediato de la economía.
En una reciente reunión con trabajadores pro chavistas en el Estado de Zulia, el ministro Rafael Ramírez, que también preside la estatal Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA), dijo que no se negociará con ningún sindicato que sea “enemigo”' del presidente Hugo Chávez.
“Quien no esté en un comité socialista es sospechoso de conspirar contra la revolución”, señaló Ramírez.
Recientes conflictos de trabajadores petroleros, informes de refinerías paralizadas y de pérdidas multimillonarias, reducciones en la producción de crudo y un creciente endeudamiento interno y externo, suman más dificultades a la ya compleja situación del sector, la principal fuente de ingresos del país.
“Es una declaración irresponsable a los trabajadores”, dijo recientemente a la prensa venezolana Froilán Barrios, coordinador del Frente Constituyente de Trabajadores.
EN SU PEOR MOMENTO
Las declaraciones contra los sindicatos coinciden con denuncias sobre la paralización de importantes actividades. Robert González, líder del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la refinería de El Palito, en el Estado de Carabobo, denunció días atrás que la instalación está paralizada desde el 5 de marzo y que podría permanecer cerrada indefinidamente. El Palito es una de las mayores refinerías del país, que produce 20 por ciento de la gasolina para consumo interno.
La refinería Isla, un complejo de PDVSA en Curazao, también trabaja a mínima capacidad, después de denuncias de contaminación que podrían significar millones de dólares en litigios.
Según autoridades e informes oficiales, el sector petrolero está en una situación de crecimiento y consolidación. El Gobierno ha rechazado todas las críticas sobre la difícil situación financiera de PDVSA.
Durante una intervención en junio en el programa Aló Presidente, Ramírez indicó que según una auditoría independiente los activos de PDVSA aumentaron de 52 mil millones de dólares a 73 mil millones entre el 2007 y el 2008.
Agregó que los aportes de PDVSA al fisco nacional crecieron de 43 mil millones de dólares en el 2007 a 53 mil millones en el 2008, un alza de 22 por ciento.
El más reciente informe de Estados de Resultados de PDVSA indicó que el conglomerado energético tuvo ganancias de 9,413 millones en el 2008.
Ramírez agregó que PDVSA se consolidó en el 2008 como la cuarta petrolera más grande del mundo, gracias a las mejoras logradas durante el gobierno de Chávez.
Pero estudios y expertos han cuestionado las afirmaciones de los directivos de PDVSA, quienes, según el sector, podrían estar atravesando su peor momento en décadas, en términos de producción e ingresos por exportación.
Según expertos y estudios recientes, PDVSA tuvo pérdidas superiores a 4 mil millones al cierre del 2008, que podrían aumentar para finales de año.
Al mismo tiempo, la petrolera produce menos que en el 2002, cuando quedó bajo control total del Gobierno. Y podría tardar una década en recuperar el nivel de 1999, cuando Chávez llegó al poder.
UNA DÉCADA MÁS
Pese al reciente aumento del precio del crudo, la cesta del petróleo venezolano podría estabilizarse en unos 45 dólares por barril, menos de los 60 dólares por barril que requiere el Gobierno para financiar el gasto público en el 2009.
Ramón Espinaza, experto petrolero del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), precisó en un informe reciente que, incluso, suponiendo que la producción aumentara al ritmo más elevado durante los períodos de expansión sostenida, unos 135 mil barriles diarios por año, Venezuela tardará una década en recuperar el nivel de 1999, de 3.6 millones de barriles diarios.
Espinaza, que fue economista jefe de PDVSA, añadió que la empresa necesita por lo me nos 6 mil millones de dólares en inversiones para mantener su nivel actual de producción, y hasta 11 mil millones para elevar la producción en unos 135 mil barriles diarios.
La dificultad estriba, destacó, en que en PDVSA hay una “incapacidad de ahorro para financiar este nivel de inversión”'.
Para revertir la caída del potencial de producción, dijo Espinaza, es preciso detener el deterioro y estabilizar la capacidad de producción actual, además de permitir la participación de capital privado, algo que el Gobierno ha rechazado de plano.
PRODUCCIÓN EN PICADA
En un detallado análisis de los resultados, el Centro de Investigaciones Económicas (CIECA), entidad independiente de Caracas, encontró serias divergencias en las cifras divulgadas por PDVSA.
Según el CIECA, PDVSA tuvo una pérdida neta de 4,266 millones de dólares en el 2008 y sobreestimó en 31,080 millones de dólares los ingresos de ese año por la venta de crudo, casi 3 mil millones por encima de los cálculos del Banco Central de Venezuela (BCV).
Otro estudio, realizado por José Manuel Puentes, académico del Centro de Políticas Públicas del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA), de Caracas, indicó que la actividad petrolera registró una contracción de 4.8 por ciento en el primer trimestre del 2009.
Según Puentes, el sector petrolero venezolano produce unos 500 mil barriles menos que en el 2002. La baja de los ingresos petroleros en el 2009 alcanzará 55.4 por ciento en comparación con el año anterior, la mayor en términos nominales desde 1950.
El nivel de producción calculado para el 2009 por el Banco Mercantil se mantendrá en unos 2.15 millones de barriles diarios, el nivel más bajo desde 1990.