- Como no tienen leche, la alimentan con agua de azúcar
CORRESPONSAL/MADRIZ
Una menor de tan sólo ocho meses de nacida, procreada producto de una violación, se encuentra en una difícil situación porque su madre (que presenta problemas de retardo mental) y su abuela no tienen capacidad económica para continuar alimentándola, ya que viven en extrema pobreza y el presunto violador de la joven se niega a ayudarles.
Ante el sufrimiento que padecen no descartan la posibilidad de dar a la menor en adopción. “Estos días sólo agua con azúcar le hemos dado a la niña porque no tenemos para comprarle la leche”, dijo con lágrimas y con profunda amargura la abuela de la niña.
Comentó que el presunto violador de su hija “anda libre” porque no enfrentó la justicia, ya que por razones económicas y ante la falta de asesoría legal (para el procedimiento judicial de la acusación) ella no entabló la demanda.
“Las autoridades policiales, judiciales y el Ministerio Público no mostraron interés alguno sobre este caso”, aseguraron algunos vecinos de esta familia.
EN BUSCA DE AYUDA
LA PRENSA ubicó a la abuela de la pequeña que se encontraba visitando la delegación departamental del Sistema Local de Atención a la Salud (Silais) de Madriz, en busca de dinero para comprar la leche a la menor, la que en días recientes estuvo internada en el hospital somoteño al presentar problemas de neumonía, desnutrición, diarrea y vómito.
“Yo me dedico a vender rosquillas en la ciudad de Somoto”, dijo. Ella, su hija y su nieta viven en el barrio San Bartolo, del municipio de Yalagüina, Madriz.