- Cartas al Director
Codicia y disputa
“Allí donde el mando es codiciado y disputado no puede haber buen gobierno ni reinará la concordia”.
La soberanía nacional
Recientemente conocimos el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya; nuestro mandatario se apresuró a celebrar dicho acontecimiento, no sé si por ignorancia o porque realmente es como decimos en buen nicaragüense un “matamama”, pero en realidad es que los ticos del cien por ciento de sus demandas consiguieron el 90 por ciento; ahora resulta que no sólo pueden navegar con “objetos de comercio” sino también con turistas sin pagar ni un solo centavo a Nicaragua, eso sí, con una banderita nacional en las embarcaciones, en otras palabras, nos dieron atol con el dedo.
Y es que la izquierda, especialmente la criolla, ha manoseado el término soberanía. Durante los ochenta fuimos “muy soberanos” nos erguimos altivos contra los Estados Unidos pero doblamos las cerviz ante los rusos, cubanos, alemanes del este, etc., proclamamos a voz en cuello nuestra autodeterminación y no pasamos de ser una burda fotocopia de la Cuba castrista, alineados al bloque soviético.
Actualmente dicho término ha sufrido un grave deterioro en Nicaragua, la soberanía es exclusividad del pueblo y la ejerce a través del sufragio cuando elige autoridades, pero muy a pesar nuestro esto es papel mojado pues no hace falta mencionar el abominable y desvergonzado fraude electoral de las pasadas elecciones.
El actual ejecutivo en política exterior actúa en función de los intereses del Alba (Hugo Chávez), se le hace un desplante al presidente taiwanés que ha apoyado a Nicaragua durante largo tiempo, por estar atendiendo los caprichos chavistas en la región, y para empeorar las cosas, el lenguaje usado por el Presidente en contra de los países e instituciones que apoyan a Nicaragua, no puede ser menos que considerarse soez y ofensivo que trastoca la dignidad del cargo que ostenta, a su vez el vicecanciller, Coronel Kautz cuyas expresiones al referirse a los organismos internacionales y misiones diplomáticas no hacen más que poner en evidencia su ignorancia para manejar el diálogo diplomático que es tan crucial para países como el nuestro, con un permanente déficit en las finanzas publicas.
Todavía no han entendido que para ser soberanos tenemos que lavarnos la cara de mendicidad que tiene nuestro país, que para exigir que nos respeten tenemos que respetarnos nosotros mismos, a nuestras leyes y someternos a la voluntad de la mayoría del pueblo.
El general Augusto Nicolás Calderón Sandino palidecería de espanto al ver cómo sus dizques “herederos políticos” han pisoteado la soberanía nacional, no sólo irrespetando la voluntad del pueblo, sino también comprometiendo a la nación en aventuras políticas internacionales quiméricas y personalistas que ningún rédito le dejan al país.
Pavel Molina Cruz
Zelaya se lo buscó
Los nicaragüenses no deben dejarse engañar por los seguidores de Hugo Chávez, Raúl Castro y Manuel Zelaya.
La mayoría de los hondureños está de acuerdo con haber quitado a Manuel Zelaya de la Presidencia de Honduras por querer llevarnos por un camino que no lo deseamos. Él se dedicó a desobedecer todo el sistema jurídico y político de Honduras para aprobar por la fuerza y mañas una constituyente a fin de poderse reelegir cuantas veces le diga Chávez hacerlo.
Asimismo, lamento que muchos nicaragüenses se hayan dejado engañar de Daniel Ortega Saavedra a pesar de ya conocerlo. Los hondureños no nos arrepentimos de lo actuado y aceptaremos sus consecuencias, porque es mejor seis meses de aislamiento que toda una vida de dictadura.
Edwin Monjarrez
El error hondureño
Nadie pone en tela de duda que Manuel Zelaya fue electo Presidente de Honduras de conformidad con las normas de la democracia burguesa, pero eso no le concedía “patente de corso” para violar las disposiciones constitucionales que regulan el ejercicio presidencial ni para invadir las esferas de competencia de los otros Poderes del Estado.
El error cometido por los parlamentarios, fiscal general de justicia, funcionarios electorales, fue llamar a los militares para que ejecutaran lo aprobado por ellos en lugar de iniciar un juicio político contra el transgresor, ya que en Honduras nadie está protegido por la inmunidad judicial.
Si como producto de una negociación se permite que Zelaya reasuma la Presidencia de Honduras, no han prescrito las acciones penales de los delitos cometidos, desde pretender cambiar el ordenamiento jurídico vigente por las vías de hecho, abusos de autoridad, usurpación de atribuciones y de funciones, etc. El juicio político tendría que seguir su curso.
Roberto Escobedo Caicedo
Estado patrón
Escuchaba el 26 de julo al Presidente de Cuba, Raúl Castro, conmemorando los cincuenta y tantos años del ataque al Cuartel Moncada, decir que “aquí estamos los cubanos y aquí están las tierras, ¿por qué están las tierras ociosas?” Con estas palabras el Presidente sin darse cuenta reconoce la ineficiencia del Estado-patrón.
El estado socialista ha sido incapaz de dar respuesta a sus ciudadanos-esclavos.
Hugo Palma-Ibarra
Farsas electorales
Respecto a la nota periodísticas publicada recientemente en este Diario titulada: Coronel: observación “subjetiva”, definitivamente que más claro no canta un gallo.
El vicecanciller Coronel Kautz, funcionario sandinista de lenguaje contradictorio y carente de la más elemental elegancia retórica, manifiesta que los observadores internacionales que se permitirán en los futuros comicios que tengan lugar en Nicaragua serán los de criterios “objetivos” comprobados, como los creados por Hugo Chávez, expertos en avalar toda clase de fraudes electorales.
Estas declaraciones confirman que las elecciones regionales en la RAAN y la RAAS, previstas para marzo del 2010 y las generales del 2011, serán farsas electorales.
Es de esperar que los países europeos de la Unión Europea (UE) y los países del Grupo de Apoyo Presupuestario (GAP), no sucumban ante los chantajes de Daniel Ortega Saavedra, el que les pide entregarle más de 100 millones de dólares a cambio de permitirles enviar observadores internacionales que no degeneren en apreciaciones subjetivas de la realidad.
Una vez con el dinero en sus manos, Ortega Saavedra dirá a los europeos, “firmar me harás, pero cumplir jamás”.
Felipe Cardona Balcáceres
La bala saltarina
En el caso de la periodista María José Bravo (q.e.p.d.) según el croquis de la Policía Nacional la bala dio varios saltos y hasta después llegó exclusivamente donde ella para asesinarla.
¿Acaso era proyectil térmico? Desde cuándo las balas de armas de fuego cuando son disparadas bailan, rebotan como una pelota de hule o plástico hasta dos y tres veces y si fuese así pierden potencia al llegar al objetivo. Pero cómo se hace para creer esto si existen dos croquis de la Policía, que se contradicen, según la juez Rosa Inés Osorio, como lo declaró en el pasado 27 de julio en este Diario.
A simple vista, lo que veo es que se configuró una premeditación, alevosía y ventaja, desde el mismo momento que estamos en presencia de un hecho criminoso de un hombre contra una dama. La ventaja y desproporcionalidad es enorme, y eso cuenta. Si hubo discusión o forcejeo sí existe homicidio
El Iter Criminis (camino hacia el crimen) en este caso es una evidente premeditación que pudo ser de momento o con tiempo, pero nunca es involuntario o inconsciente. Dice la juez Rosa Inés Osorio: “Si este señor mete la mano en el bolso (un bolso que cargaba Eugenio Hernández el día del crimen). ¿Yo me podré imaginar que este señor me pretende disparar aquí? Si yo lo miro que él saca un arma, yo busco cómo correrme, a la multitud que está allí también. Entonces, digo yo, aquí hay alevosía, aquí hay ventaja”. Entonces está comprobado el asesinato.
Los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) que han estado otorgando declaraciones y hasta cátedras públicamente sobre este caso, no deberían estarlo haciendo, han emitido criterio, es mejor que den sus consideraciones en la sentencia que vayan a emitir. Hay que respetar la memoria de la periodista María José Bravo (q.e.p.d.). Deberían de excusarse de conocer y fallar este caso.
El juzgador no debe descalificar pruebas de ningún caso en conferencias públicas. No hay que crear antinomias.
Bayardo Quinto Núñez