Mundo indígena. Leoncio Sáenz. LA PRENSA/ARCHIVO.

El Gran Dios

Teatrillo para ser representado por los niños de una escuela. Edades comprendidas entre 6 y 12 años. La maestra de la escuela se encargará de la puesta en escena del teatrillo. PERSONAJES: El Gran Dios. (Uno de los niños que llevará una corona de papel plateado en la cabeza y en la mano derecha un […]

Teatrillo para ser representado por los niños de una escuela.

Edades comprendidas entre 6 y 12 años.

La maestra de la escuela se encargará de la puesta en escena del teatrillo.

PERSONAJES:

El Gran Dios. (Uno de los niños que llevará una corona de papel plateado en la cabeza y en la mano derecha un trozo de madera como cetro)

El Árbol. (Otro niño llevando en la mano derecha una ramita con hojas verdes)

El Río. (Otro niño que lleva puesto un pañuelo azul alrededor del cuello)

La Lluvia. (Una niña llevando varias tiras de papel plateado que le caen de la cabeza a los brazos)

Bota palo 1. (Niño con un hacha de cartón)

Bota palo 2. (Idem)

Una sola escena

El patio de la escuela hará las veces de escenario.

Los demás niños de la escuela permanecerán sentados agrupados sobre la grama del patio.

Del lado izquierdo sale uno de los personajes y se coloca en medio de la escena.

El Río – Vengo corriendo. Soy el río que tengo el agua

entre mis manos.

El campo espera que yo le dé a beber.

El verdor sale del costado de mi humedad y el frescor me llena de alegría

Los peces se bañan en mis hombros y los pajaritos en sus picos me traen los retoños de la dicha

¡VIVA LA NATURALEZA……VIVA LA VIDA….!

El Árbol – ¡ Sin este río yo no podría vivir !

La Lluvia – Yo le acarreo al río el agua del cielo en cantaritos de cristal y en dedales de luz

Recojo los hilos del agua que tiemblan con el viento; y así como soy agua de lluvia así también me hago agua de río

Bota palo 1 – ¡Yo qué pierdo con el río ! ¿Qué es un río? … pues agua y nada más que agua; yo qué pierdo tampoco con la lluvia.

Yo con lo único que pierdo es con el árbol que voy a botar y si lo boto le saco la leña

Bota palo 2– A mí que me den toda la leña para conseguir unos reales…y ahí que se queden, el río y que con la lluvia se acabe

El Río– (llorando) – Si botan mi árbol y me lo hacen leña al pobrecito…

¿Qué sombra me va a quedar a mí, entonces? … porque el Sol me va a dar de pleno y va a quemar las manos mías que saco de las vegas

La Lluvia –Yo digo, que si botan el árbol ya no me queda nadie que me llame y no podría venir hasta aquí todos los días; entonces el río se quedaría sin el agua que yo le llevo y yo tendría que estar solita, quién sabe adónde

Bota palo 1 – ¡…Pero yo boto el palo y lo boto porque lo boto, para eso soy el Bota Palo.

Bota palo 2 – …Y en seguida yo también hago leña del palo que consigo y esa leña la arpillo para irla vendiendo luego

(Música “La Cucaracha”. Todos los niños bailan y chiflan. Luego se separan y se vuelven a sentar sobre la grama del patio)

EL BUEN DIOS – Yo hice la lluvia y mandé al árbol para que con su frondosidad pudiera hacer venir la lluvia y que después cayera esa lluvia sobre el río para que el río regara todo el campo.

Así el agua se le podría dar a todos: Árbol, río y monte; y a los pajaritos y a los niños y a la gente también.

De tal manera que todo resulte en el cuido de EL MEDIO AMBIENTE.

¡ Niños y niñas del Mundo!

¡Mujeres y hombres también!

Es necesario que para siempre se acaben todos los ¨Botas Palos Malos.

EL BUEN DIOS (en voz alta) Sin embargo… ¡ yo los perdono a todos !

Yo soy El Buen Dios, ¡que perdono también hasta los Bota Palos Malos! Todos los niños se abrazan y bailan con la música de “La Cucaracha”.

(Los niños bailan haciendo muecas)

FIN.

La Prensa Literaria

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí