El escaso apoyo a la cuarta urna que promovía el depuesto presidente hondureño Manuel Zelaya, que se dejaba escuchar en programas de radio y televisión, habrían sido un espejismo, indicó el diario El Heraldo, en su versión digital.
Las autoridades hondureñas desmantelaron un “call center” o centro de llamados, donde laboraban unas 80 personas cuya única misión era comunicarse con todos los programas donde se debatiera el tema de la cuarta urna, para manifestarse a favor de Zelaya, .
La estrategia de comunicación le costó al pueblo hondureño decenas de millones de lempiras, asegura El Heraldo.
Un equipo de fiscales y peritos del Ministerio Público (MP) allanó una casa alquilada por la Secretaría de la Presidencia, en Tegucigalpa, donde había teléfonos, radiograbadoras, computadoras, señal de fibra óptica para Internet y unas 50 líneas telefónicas.
En las mesas y archivos se encontraron guiones de lo que debían hablar los empleados, que según El Heraldo, tenían asignadas las radios y programas de televisión a sintonizar. Cada empleado tenía varios nombres ficticios y cada uno tenía asignadas varias regiones del país.
De esta forma se pretendía hacer creer que el apoyo hacia la cuarta urna venía de todos los rincones del país.