Cartas al Director

Cartas al Director Ambición “Un hombre no es desdichado a causa de la ambición, sino porque ésta lo devora”. Cuarta urna Qué irónica es la vida, cómo es el mundo tan redondo. Hemos estado viendo por los medios de comunicación la crisis que en estos momentos tiene Honduras a causa de que el presidente depuesto […]

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Ambición

“Un hombre no es desdichado a causa de la ambición, sino porque ésta lo devora”.

Cuarta urna

Qué irónica es la vida, cómo es el mundo tan redondo. Hemos estado viendo por los medios de comunicación la crisis que en estos momentos tiene Honduras a causa de que el presidente depuesto Manuel Zelaya habló de instalar una nueva urna para buscar la reelección presidencial. Resultado: un presidente expulsado por esa locura de querer cambiar la Constitución para ajustarla a su medida.

Y cómo son las cosas. Ahora en Nicaragua tenemos la segunda versión de don Daniel Ortega Saavedra, que parece que quiere seguir los pasos de su amigo Zelaya, al querer instalar una cuarta urna para buscar las reformas constitucionales y mantenerse en el poder. Todos sabemos que Ortega Saavedra domina el Consejo Supremo Electoral (CSE) por sus amigos sandinistas y eso no lo hace confiable, pues estaría armando otro fraude para ganar el llamado referendo.

Espero que los señores diputados democráticos de la Asamblea Nacional esta vez no se dejen engañar ni chantajear y que se unan de una sola vez, para hacerle frente a las intenciones de este señor que lo único que quiere es seguir en el poder mediante las reformas a la Constitución que establece la no reelección continua.

Los demócratas no debemos dejarnos engañar por los discursos de Ortega Saavedra, pues todos sabemos que no tiene el apoyo del más del 50 por ciento de la población y que si se instala ese referendo ganaría mediante un fraude masivo que junto al CSE diseñaría para darle nuevamente atol con el dedo a la población.

Espero que detrás de ese discurso barato de Ortega Saavedra no esté fraguando una inestabilidad y explote una crisis interna en Nicaragua, como la que estamos viendo en la hermana República de Honduras, y tenga el pretexto perfecto para gobernar con chantaje y sometiendo el miedo a la población, a como lo ha venido haciendo desde que volvió al poder, gracias a la división del voto liberal.

Ezequiel Pérez

La misma historia…

Soy hondureño y tengo que dejar claro que en este país no hubo Golpe de Estado, sino sucesión presidencial. En Honduras se pretendía poner una cuarta urna para que el depuesto presidente Manuel Zelaya se quedara indefinidamente en el poder, así como Hugo Chávez en Venezuela y como quiere hacer ahora el Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega Saavedra en su bello país.

Debemos estar pendientes de los movimientos que haga Hugo Chávez con respecto a Honduras, pues al tener de aliado a Daniel Ortega Saavedra podría pasar armamentos y equipo de guerra a través de Nicaragua.

Estoy de acuerdo de que como se hizo no fue la mejor manera de quitar del poder a Zelaya, pero era peor que de manera ilegal y a la fuerza él hiciera de Honduras una colonia de Venezuela. Los hondureños compartimos las mismas historias de impunidad y de pobreza con casi toda Centroamérica. Honduras es un país de paz y democracia.

Alejandro Blanco

Presión a Micheletti

Es innoble e inmoral lo que están ha-

ciendo los Estados Unidos y países de la Unión Europea, presionando a las autoridades hondureñas para restituir en el cargo de Presidente de la República a Manuel Zelaya, haciendo caso omiso de su propio ordenamiento jurídico vigente. Es sorprendente la forma en que proceden con los gobernantes izquierdistas del continente americano.

Cuando Daniel Ortega Saavedra violó la Constitución Política de Nicaragua realizando el fraude electoral de noviembre del 2008, tan sólo suspendieron los desembolsos de la Cuenta Reto del Mileno (CRM) y los europeos están estudiando si mantienen la ayuda o la eliminan de una vez por todas.

Pero en el caso específico de Honduras, pareciera que tanto Estados Unidos, la UE y la OEA, quieren que Chávez se apodere de Honduras a través de su hombre de paja, Mel Zelaya. En el pasado toleraron todas las aventuras guerrilleras de Fidel Castro en Latinoamérica y otros continentes, mientras que ahora apoyan el sojuzgamiento de Honduras por Hugo Chávez y sus secuaces.

Róger Oporta Balladares

Tarjeta roja

El filósofo y escritor nicaragüense doctor Alejandro Serrano Caldera, en su artículo La caja de pandora enseña que la prohibición de la no reelección en la Constitución de Honduras constituye lo que se ha denominado “cláusula pétrea”, es decir cláusula de piedra que no puede ser cambiada y en consecuencia que no puede ser objeto de ninguna reforma constitucional.

Voy a intentar comparar lo que le pasó al ex Presidente de Honduras, Manuel Zelaya, con una ley pétrea en el futbol —el fuera de lugar o “out side” por su nombre en inglés—. Esta ley si alguien la viola se convierte en un fuera de lugar y la sanción le cae inexorablemente, al jugador que ha cometido una falta y el juez se la canta. Si este jugador no obedece, se enfurece y quiere agredir al juez, automáticamente le saca una tarjeta roja y lo expulsa del partido.

Pasando al campo político la prohibición de la no reelección es una consecuencia de la realidad histórica hondureña, y no están dispuestos a que se repita tan funesta y siniestra cadena de poderes absolutos que sumergieron al país durante mucho tiempo en las sombras de la represión y de la incertidumbre.

Los hondureños no son ingenuos y vieron en la actitud de Zelaya algo que iba más allá del inocente deseo de hacer una encuesta, y éstos le cogieron la seña, enfrentado por todos los poderes de Instituciones del Estado: el Tribunal Supremo Electoral, el Congreso, el Ejército, la Corte Suprema de Justicia, la Fiscalía, y el Partido Liberal, que condenó su actuación y votó a favor de su destitución en el Congreso.

La tarjeta roja estuvo bien empleada, aunque las tribunas del Alba griten más sufragio efectivo. No reelección, dicen los mexicanos y ésa debe ser nuestra consigna. ¡No reelección!

Enrique Padilla Santos

Somoza reconoce fraude

A Anastasio Somoza hijo, “El Chigüín”, se

le publicó el pasado 7 de julio del corriente, en este Diario una entrevista en la que dijo que él “considera que el fraude que se cometió en 1974 durante la administración de su padre Anastasio Somoza Debayle fue uno de los momentos seminales del volcón que dio una gran parte de la sociedad de Nicaragua y que condujo a su derrocamiento el 19 de julio de 1979”.

Hay que estrecharle la mano y felicitar al “Chigüín” porque ahora viene a reconocer el fraude de aquellos comicios electoreros. Gracias por decir “la verdad” al mundo entero y al pueblo, se le agradece, ¿qué otras verdades tiene en mente expresar? La espero.

Si ese fraude lo afirma el propio hijo del ex dictador Somoza Debayle, hay que creerlo, porque él mismo dice que estuvo en la plática conflictiva que se dio entre su padre y la más “alta cúpula del somocismo”. También habló del conato de rebelión de Cornelio Hüeck al enfrentar a su padre, diciéndole: “Cómo es posible que va a permitir que haya resultados electores que reflejen que él gana y que el partido pierde”. Según Somoza Portocarrero él fue enviado fuera del país “por discrepar con el fraude, etc.”. Entonces, estaba contra su padre, lo cual no se lo creo.

En fin, El Chigüín ahora puede decir cualquier cosa, pero es extemporáneo y además el pueblo y el mundo entero no están obligados a creerle todo lo que declara en el libro Los días de Somoza, ante semejantes atrocidades que cometió la dictadura de su padre y que a él de seguro le debe constar. Pero lo felicito por reconocer que la dictadura de su padre era fraudulenta.

¿Qué persigue “El Chigüín” con semejante reconocimiento del fraude electorero? ¿Y ahora para qué saberlo si ya pasaron 35 años y nada se puede remediar? ¿O será que él está dispuesto a resarcir los daños y perjuicios ocasionados en esa época al pueblo y al partido ganador? ¿O a quién quiere limpiar para dar a entender que el presunto fraude que cometió el FSLN, en los comicios del pasado 8 de noviembre, el costo será la caída de Daniel Ortega y el derrumbe del partido, o qué? No venga tardíamente a decir “la verdad” que el mundo entero y el pueblo nicaragüense saben perfectamente lo que fue la dictadura de Somoza y él mismo lo sabe como jefe de infantería que fue de la EEBI.

Bayardo Quinto Núñez

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