Cartas al Director

Cartas al Director Respeto “Entre los individuos, como entre las Naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”. OEA parcializada La OEA fue fundada para democratizar el mundo iberoamericano y profundizar la gobernabilidad democrática, eligiendo a los gobernantes mediante procesos transparentes y que una vez en el ejercicio del cargo respetaran la Constitución Política […]

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Respeto

“Entre los individuos, como entre las Naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”.

OEA parcializada

La OEA fue fundada para democratizar el mundo iberoamericano y profundizar la gobernabilidad democrática, eligiendo a los gobernantes mediante procesos transparentes y que una vez en el ejercicio del cargo respetaran la Constitución Política del respectivo país. Pero desgraciadamente la crisis hondureña ha puesto al descubierto que se ha convertido en caja de resonancia de la izquierda radical del continente americano, y de manera muy especial al servicio de los intereses hegemónicos y de dominación transnacional de Hugo Chávez, mediante sus mecanismos de exportar el chavismo, la Alba y el socialismo del siglo XXI, lubricados con abundante petróleo.

Una mayoría aplastante del pueblo hondureño y fuerzas vivas rechazan el regreso de Mel Zelaya al sillón presidencial. La solución más salomónica es que Micheletti renuncie, como lo ha ofrecido, y que el Congreso elija un nuevo gobernante interino, que no sea Zelaya. La alternativa es la guerra civil.

Eleonora Carrasco Peña

Propuesta para Honduras

La situación de crisis en Honduras nos interesa a todos, especialmente a los centroamericanos. El Presidente de Costa Rica, Oscar Arias, así lo dijo: “Dejar a los centroamericanos interesarnos por resolver nuestros problemas”, obteniendo el beneplácito de las partes en pugna y de la Organización de los Estados Americanos (OEA) para servir de mediador.

Esa mediación desafortunadamente parece llegar a su fracaso. Yo como centroamericano y centroamericanista me atrevo a presentar una propuesta en lo que respecta al punto uno y fundamental de los siete presentados por el presidente Arias. Siendo fundamental encontrar los mecanismos para la paz y habiendo sido fragmentada la constitucionalidad, es de urgencia una solución.

La renuncia de ambos presidentes (de Roberto Micheletti, que ya lo ha expresado, y de Mel Zelaya por patriotismo aceptar su renuncia, aunque ésta haya sido por la fuerza). La instalación de un ejecutivo formado por los tres últimos presidentes en vida que ha tenido ese hermano país, es decir un triunvirato. Los demás temas son más accesibles a su aceptación.

Hugo Palma-Ibarra

Traición a la Patria

Es inexplicable la venda que se han colocado por sí mismos los secretarios generales de la ONU y de la OEA, lo mismo que los gobernantes del mundo entero para no ver la gran cantidad de violaciones constitucionales en que había incurrido Manuel Zelaya Rosales.

Aconsejado por Hugo Chávez y Ortega Saavedra, pretendió encubrir como “consulta electoral” un verdadero referendo, declarado ilegal de previo por el Tribunal Electoral, con lo que abría las puertas a una Asamblea Constituyente y a su reelección indefinida, considerada en Honduras alta traición a la Patria. Pasando sobre la esfera de competencia del Tribunal Electoral, incurrió en los delitos de abuso de autoridad y de usurpación de atribuciones y de funciones, lo que entiende cualquier persona normal. Por esto es sorprendente que tantos gobernantes y sus representantes en los organismos internacionales insistan en el reintegro de Zelaya al cargo del que fue destituido, de conformidad con las leyes vigentes en su país.

Casimiro Cervantes Solórzano

El país de Babia

El afamado escritor nicaragüense y ex Vice Presidente de la República, Sergio Ramírez Mercado, en un ensayo escrito el 19 de julio sobre los logros y errores de la Revolución Popular Sandinista, afirma que la revolución dejó: “Una democracia sin apellido lejos de aquella línea divisoria entre democracia burguesa y democracia proletaria y que el Ejército y la Policía Nacional responden a una democracia sometida al poder civil”. Y añade que: “No existe espionaje de la vida de los ciudadanos, ni hay detenciones arbitrarias, ni escuadrones de la muerte. Vivir libres del temor y del terror es ya un avance inapreciable”.

No sé realmente a qué país se refiere Sergio, porque indudablemente él no vive en el mismo país que la mayoría de los nicaragüenses. O quizás Sergio está hablando de una futura novela en la que se imagina vamos a vivir los nicaragüenses en un fabuloso e idealizado Nuevo Mundo, porque francamente la Nicaragua que él describe no existe en la realidad. O es que no sabe —lo que me parece muy difícil creer habiendo vivido dentro del monstruo— que las estructuras internas represivas del Frente están intactas, aunque ahora obviamente encubiertas. Y las tácticas siniestras iguales aunque más sutiles, porque han refinado altamente sus métodos usando más de la sutileza que de la brutalidad externa, porque saben muy bien que de propasarse en cuanto a la represión no podrían contener la ira popular sin matar gente, lo que de inmediato provocaría otra insurrección.

Y si no me creen tengo tres pruebas al canto: Carlos Guadamuz, Herty Lewites, y Alexis Argüello, sin olvidar a Bermúdez y Arges Sequeira, crímenes atroces que quedaron en la total impunidad y misterio a los que habría que añadir los asesinados por el Ejército y la Policía en la hacienda El Encanto. Igualmente el joven asesinado en Chinandega, encubierto descaradamente por la Policía y la Fiscalía. Y qué decir de la represión callejera contra los pacíficos manifestantes que protestaban por el reciente fraude electoral. Si eso no es represión no sé qué sea. Como va a haber democracia en donde la gente no pueda manifestarse pacíficamente como lo están haciendo en la vecina Honduras, aun con estado de sitio por la crisis política. El mismo Sergio reconoce más adelante que lo que aquí priva es el caudillismo que proscribió el partido que él fundara con los disidentes del antiguo sandinismo autoritario. Por eso hablo de vivir en Babia o en la Luna de Valencia como decimos en buen castellano.

Carlos Chamorro Coronel

Semejanzas y diferencias

El pasado martes escuché a don Fabio Gadea dar declaraciones en un medio televisivo, en las que mencionó que había quienes añoraban la época somocista y no la de los sandinistas de los duros años ochenta. Si bien es cierto, ambas fueron nocivas para el país de una manera o de otra; ya que existen semejanzas entre el uno y el otro, en el ataque a los medios de comunicación, la censura, el castigo a través de las instituciones y el fisco, los fraudes electorales, el tráfico de influencia, el uso desmedido del poder, testaferros, la represión a los opositores, sin obviar la intención de morir en el poder, como es el caso de Fidel Castro en la pobre Cuba.

Sin ánimos de echarle flores a los Somoza, debo reconocer que durante el tiempo que éstos gobernaron Nicaragua tenía una economía un poco más estable, porque la moneda gozaba de solidez y el país —en términos comerciales— era altamente competitivo con el resto de países de la región, los alimentos eran accesibles, el desempleo no era un gran protagonista, la infraestructura de la vieja Managua no envidia a la de hoy, el auge agrícola, el comercio…

Pero no puedo decir lo mismo de la gran noche oscura sandinista que llevó a Nicaragua al retroceso, que se escribió en las páginas de historia del país como el gobierno con la peor economía, el más alto endeudamiento público, la súper inflación de la moneda, racionamiento de los alimentos, incremento de la emigración a otros países, etc. Fue tan grande el desastre que las marcas están visibles y más hoy que están en el poder, se vuelven a sufrir las mismas dolencias. Sin embargo, quiero dejar claro que no debemos permitir ningún tipo de dictaduras venga de donde venga, debemos ser frontales en denunciar todos los abusos de este gobierno y no autocensurarnos. Que Nicaragua no tenga más alegrías fugaces como las de 19 de julio de 1979.

Rolando González Ruiz

Fiestas de Sébaco

La norteña ciudad de Sébaco, ubicada a 100 km de la capital Managua, en todos los meses de julio celebra con especial alegría sus tradicionales fiestas patronales en honor a Santiago con un sinnúmero de actividades religiosas, artísticas y culturales, sin poder faltar el ya famoso desfile hípico, el que al finalizar el mismo se lleva a cabo una magnífica fiesta amenizada con los mejores grupos musicales de nuestro país.

Sébaco es muy conocida como la tierra de las legumbres, el arroz y las cebollas, y tiene bellas y hermosas mujeres que se han destacado profesionalmente dentro y fuera de Nicaragua por su gran talento. Un cordial saludo a todo el pueblo de Sébaco, de manera muy especial a los buenos amigos, ingeniero Eugenio Osegueda y doctor Maximino Rodríguez y familias.

Salvador Pérez

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