- El polvo, la humedad y productos químicos van deteriorando las prendas de lujo si no toma las debidas precauciones
Las perlas, el coral, el marfil y concha nácar, deben guardarse separadas y se deben dejar respirar, de lo contrario se empiezan a poner blancas y se calcifican y mueren, señala Molina.
Nunca debe usar plástico para guardarlas porque contiene agentes químicos que pueden dañar las prendas, incluso el oro en bolsa plástica se pone negro. Lo ideal son las cajas de madera o cartón por que pueden respirar.
Otra cosa que no debe hacer es maquillarse, aplicarse perfume o cremas sobre las prendas, por que se oxidan, así que a la hora de acicalarse lo último que debe colocarse son las joyas.
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El polvo, la humedad y el contacto con productos químicos poco a poco va causando mella en sus joyas hasta llegar a dañarlas y en el caso de las piedras, hasta matarlas. Lesbia Molina, propietaria de Gertsch & Molina, nos regala algunos tips para que aprenda a cuidar y a mimar sus tesoros.
Brillos dorados y plateados
El oro y la plata son dos elementos minerales nobles y muchas veces se puede caer en el error de pensar que por su dureza pueden aguantar lo que sea, sin brindarle cuidados especiales. Molina señala que la plata y el oro con productos que contienen mercurio se pueden oscurecer. Incluso la plata con el simple contacto con el viento, al estar guardada o al contacto con las manos, se oxida.
Para limpiar sus joyas de plata y oro Molina recomienda lavarlas con agua tibia y un jabón de manos muy suave y un cepillo de dientes de cerdas suaves, nunca con cloro o detergentes. Para secarlas puede hacerlo con un paño de camiseta usada. Pero al meterlas en agua tenga mucho cuidado de no dejarlas demasiado tiempo, por que las puede dañar, lo ideal es dejarlas remojando durante cinco minutos y luego con el cepillo le quita la mugre y después las seca.
También existen pañitos especiales para eso, sin embargo Molina recomienda el agua y el jabón, ya que estos pañitos con el tiempo le quitan su brillo.
Una opción más profesional para limpiar sus joyas de plata y oro es llevarlas a la joyería. Para limpiarlas tenemos una máquina especial ultrasónica que con calor y sonido saca toda la mugre, señala Molina, quien aconseja llevarlas por lo menos una vez al año y en caso de que sea una persona que se expone demasiado al viento, el polvo y el calor, lo mejor es hacerlo cada seis meses.
Deje respirar sus piedras
Las piedras más delicadas son la turquesa, el coral y las perlas, para limpiarlas puede hacerlo con agua un poco salada, sin agregar jabón, porque todas a excepción de la turquesa, provienen del mar.
Otro consejo de Molina es lavarlas con agua de lluvia, la cual las deja brillantes y hace que recobren su vida, pero mucho ojo cuando recoja el agua, ésta no debe ser de la que cae del techo, sino que debe poner un recipiente y tomarla directamente de las nubes, en este caso lo aconsejable es dejarlas durante cinco minutos en el agua y luego secarlas, ya que hay personas que han cometido el error de dejarla mucho tiempo y se les desbaratan.
Otras piedras como rubíes, esmeraldas, zafiros, topacios, citrinas, amatistas, que son más duras, se pueden limpiar con un poco de jabón. Molina señala que en la joyería se usa un detergente especial a base de limón, por eso lo recomendable es que cuando son piedras de cierta calidad no hay que tratarlas como al lavar trastos, lo mejor es llevarlas al joyero o donde alguien que sepa de la materia.