Enseñar
“Enseñar no es una función vital, porque no tiene el fin en sí misma; la función vital es aprender”.
Función de la Universidad
Las universidades privadas en Nicaragua, desde su aparición en el escenario nacional en la última década del siglo pasado, tienen defensores y detractores. Hay quienes las ven como empresas de lucro, aunque jurídicamente no lo son, otros las ven limitadas en su función y calidad, aunque hay quienes las defienden porque a criterio de ellos brindan el mejor servicio. Esto será siempre así cuando se somete a juicio toda obra humana. No obstante, analicemos de forma objetiva la función e importancia de las universidades privadas en Nicaragua.
La función de las universidades desde su origen en la edad media europea, fuesen éstas públicas o privadas, fue formar profesionales para la sociedad, es decir, la función de la enseñanza, de transmitir conocimientos, la docencia universitaria. Esta función las universidades privadas nicaragüenses la cumplen. Es la función clásica, antigua, permanente y la primera razón de ser de las universidades. Lo confirma el hecho que, de los 100,000 estudiantes matriculados en la educación superior, 40,000 cursan una carrera profesional en universidades privadas.
La segunda función es la de investigación científica o aplicada a un campo específico de las ciencias. Esta función es relativamente nueva con respecto a la primera y en la época contemporánea toma una importancia relevante en el área tecnológica y de desarrollo humano. Por cierto, antes que existieran las universidades, la investigación era una tarea de filósofos, de individuos acuciosos y particulares, que con el devenir de los tiempos modernos pasó a ser tarea de instituciones privadas y públicas. Esta función también la realizan las universidades privadas nicaragüenses.
La tercera función que es la más reciente es la de extensión. Demanda más recursos humanos y económicos. Consiste en la proyección de las universidades privadas hacia la sociedad, tener incidencia directa en la sociedad a través de proyectos como clínicas, centros de asesoría, centros de desarrollo y asistencia social, participación en proyectos tecnológicos, de inversión, etc. La presencia de las universidades nicaragüenses en la extensión universitaria es muy limitada por los recursos económicos que esto implica. No obstante, las universidades nicaragüenses hacen extensión universitaria en la medida de la disponibilidad de presupuesto.
Podemos afirmar entonces, que las universidades privadas nicaragüenses cumplen las funciones fundamentales de toda universidad y atienden a un gran número de estudiantes que no podrían tener cupo en las universidades públicas. Éste, entre otros factores, es uno de los que motivó la creación de las universidades privadas para atender esa demanda insatisfecha por el Gobierno. El segundo factor es que una cantidad de la población prefiere y puede costear una educación privada universitaria. Esta preferencia se debe a que las universidades privadas ofrecen servicios y carreras que no ofrecen las universidades públicas. Estas dos consideraciones anteriores explican la importancia de las universidades privadas nicaragüenses.
Juan Alegría Guerrero
El fallo de La Haya
Mucho se ha debatido sobre cuál de los países en disputa fue el máximo ganador en el fallo de la Corte Internacional de Justicia. Ambos, tanto Nicaragua como Costa Rica, se proclaman ganadores, pero ¿qué piensan los pobladores de la zona en conflicto? ¿Qué resultado esperaban ellos? Hagamos una breve remembranza y tomemos como ejemplo la zona de Nicoya y Guanacaste, ¿qué sería de este territorio si siguiera perteneciendo a Nicaragua? ¿Cuál sería la situación de sus habitantes?
Es fácil responder a estas interrogantes. Para los que no lo saben, en este momento Guanacaste es una de las zonas de mayor progreso económico y turístico de Costa Rica, se han realizado grandes proyectos de construcción, hoteles, aeropuertos, carreteras, donde el valor de las propiedades es igual o mayor a los de la capital San José, por su gran importancia. En manos de Nicaragua, éste lugar sería un triste capítulo más sin resolver de tierras en conflicto. Eso sin mencionar la educación, el sistema de salud, un lugar donde las personas se tratan de “usted”, mientras aquí nos tratamos de una forma muy vulgar.
¿Por esto y más habría que preguntarnos qué ganaron los lugareños con este fallo?
Miguel Jiménez
La ONU y la OEA
Me parece encomiable que la ONU y la OEA estén muy interesadas en la situación política de Honduras y me parece bien que estén activamente trabajando en resolver este asunto, sería bueno que no sólo estuvieran tratando de restaurar a Zelaya al poder, sino también reconocer que el ex Presidente hondureño violó la carta magna de esa nación soberana.
Pero ya que estas organizaciones internacionales quieren apoyar la democracia y el derecho a los pueblos a dirigir sus destinos, entonces ¿cuándo van a obligar al presidente Daniel Ortega a revertir el fraude de noviembre pasado y también cuándo van a pedir y presionar a los hermanos Castro de Cuba para que efectúen elecciones libres en esa nación caribeña, a como también restauren la libertad de prensa y otras libertades que se le han negado a ese sufrido pueblo a quien se le ha negado su autodeterminación?
Róger Calderón
Dignidad hondureña
La dignidad no es algo que se compra en un establecimiento comercial o que se manda a hacer como traje a medida. La dignidad es la cualidad que hace que una persona tenga respeto de sí misma y que defienda ese respeto frente a los atropellos de otros. Sin lugar a dudas, para algunos la dignidad es una palabra vacía y sin sentido pues desconocen su significado por no pertenecerles y otros hasta pueden entenderla como un bien para comerciar frente al mejor postor. Eso explicaría por qué no todos han entendido la magnitud de la lección que sobre la dignidad nos han dado nuestros hermanos hondureños.
La defensa de la dignidad y de los derechos de los ciudadanos hondureños de que nadie está por encima de la ley, pasa necesariamente por el tamiz de la verdad para que el significado de democracia tenga validez. Es contradictorio hablar de democracia cuando a un pueblo valiente se le censura por defender su sagrado derecho de respetar y amar a su Patria, cuando se quieren acallar las voces que claman porque se conozca la verdad y al que se somete a penurias económicas para doblegar su temple patriótico.
En contraposición a este acto de dignidad extraordinario que aglutinó a los poderes del Estado hondureño para salvaguardar la democracia y que los obligó a destituir al señor Manuel Zelaya de su cargo como Presidente antes de finalizar su período, precisamente porque con su actuación de irrespeto a las leyes y desoyendo los llamados al orden constitucional ponía en peligro la democracia del país, inexplicablemente se ha orquestado a nivel internacional la cantaleta de que por respeto a la democracia hay que restituirlo como Presidente. Yo me pregunto ¿de qué democracia hablan los señores miembros de la OEA y todos los presidentes que apoyan el retorno de Zelaya?
Las instituciones son el marco donde descansa la gobernabilidad de un país y la calidad de las mismas son determinantes para su estabilidad; felicito al pueblo hondureño por tener instituciones que velan por la bienandanza de su nación.
Hay que estar claros que aunque la democracia se nutre de abrir espacios de libertad de expresión que permiten el debate constructivo y educativo, paradójicamente también abre puertas al engaño dándole oportunidad a los lobos que se disfrazan de ovejas para contaminar al mundo con sus mentiras y falsas promesas, a fin de confundir y subyugar a los pueblos. La democracia no debería de ser un arma de doble filo, sino una herramienta que usada sabiamente promueve el desarrollo y la prosperidad. Todos aquéllos que desvirtúen su esencia al invocarla para disfrazar sus mezquinos intereses personales son los que realmente merecen la censura y el repudio internacional.
Milena Zamora Solórzano
Alexis Argüello
Insigne y grandioso guerrero fue Alexis Argüello a quien todos los fanáticos del boxeo universal le guardarán en cofre de oro el recuerdo de su nombre, y en estuche de diamantes los gloriosos y reverdecidos laureles de sus épicas victorias, que conquistó heroicamente en todos los cuadriláteros del planeta.
Los antológicos y homéricos triunfos de Alexis siempre estuvieron salpicados de fulgores de gloria y destellos patrióticos y cuyo resplandor iluminó el sagrado y venerado altar de la Patria, de sus compatriotas y principalmente, de sus queridos indios.
Joaquín Morales Escobar