- Le piden interceder por niños con padres indocumentados en EE.UU.
Corresponsal / Miami, Florida
Un llamado de clemencia a la Primera Dama de Estados Unidos, Michelle Obama, en favor de los niños norteamericanos hijos de padres indocumentados, es el que hace a través de una carta la directora ejecutiva de la Fraternidad Americana Nicaragüense, Nora Sándigo.
El propósito de la misiva es que la señora Obama interceda por los menores ante Washington.
“Nos dirigimos a usted en nombre de los miles de niños americanos que están sufriendo debido a los efectos que las redadas y deportaciones están causando en ellos. Miles de menores han sido separados de sus padres, y a la vez sus familias son destruidas; también lo son su estabilidad emocional y económica”, dice la carta.
La organización nicaragüense pro inmigrantes realiza una campaña a favor de los menores. Hace semanas, Sándigo acompañó a Ashley Guerra y Cecia Soza, ambas de origen nicaragüense y cuyos padres han sido deportados, ante la Junta de Comisionados de Miami Dade para testificar la dura realidad que enfrentan ellas y otros 400 niños de ese condado, por el hecho de ser hijos de indocumentados.
La junta emitió una resolución en la que solicita al presidente Barack Obama hacer cambios en las Leyes de Inmigración que favorezcan a los menores.
“Estos niños son ciudadanos americanos y deberían poder disfrutar de los mismos derechos delineados en la Catorce Enmienda a la Constitución. Sin embargo éste no es su caso, ya que el Gobierno de Estados Unidos no tomó en cuenta la protección de los derechos de sus más vulnerables ciudadanos, al crear y llevar a cabo leyes de inmigración que privan a estos niños de sus derechos básicos sin proveer ninguna forma de alivio”, indica.
“La Constitución no menciona en ninguna parte la nacionalidad de padres o ancestros como terreno legal para negar a un ciudadano sus derechos civiles”, expone la carta de la Fraternidad.
Sándigo hizo pública la carta acompañada de los Comisionados del Condado Miami Dade, Javier Souto y José “Pepe” Díaz, quienes se comprometieron a destinar parte de los fondos discrecionales a la Fraternidad Americana Nicaragüense, con el fin de respaldar la campaña que impulsa esa organización y poder sufragar algunas de las necesidades de los menores.
La campaña también contempla la colecta de víveres y útiles escolares para los niños que padecen las secuelas de la deportación de sus padres.
El Comisionado Souto dijo que la situación que enfrenta el Condado con estos niños es un problema que difícilmente lo podrá resolver esa instancia, y por tanto requiere que el Gobierno Federal tome en serio el problema de los niños con padres deportados.
El Comisionado Díaz señaló la necesidad de hacer cambios en la Ley. “Debemos tener misericordia con estos niños y sus familias que están sufriendo. Estamos conscientes de eso, pero la Ley es la Ley y tiene que ser cambiada en una forma que no se repita más este crimen con esos inocentes, que su único crimen es haber nacido en este país, ser ciudadanos americanos. Desafortunadamente sus padres que han pagado impuestos por años se han involucrado en la vida de este país y los han sacado miserablemente”, comentó.