- González feliz con el triunfo
ESPECIAL PARA LA PRENSA/ JAPÓN
Román “Chocolatito” González está claro de que nada supera a la victoria. Cuando habla de su triunfo sobre el japonés Katsunari Takayama, sus ojos brillan de la emoción y su pecho se inflama de orgullo mientras recuerda con memoria de vídeo cada momento de la pelea.
La ausencia del nocaut no lo mortifica, sabe perfectamente que las características del rival no contribuyeron a ponerle el sello de artista del nocaut en el que se ha convertido. La victoria es suficiente.
“No me siento mal por no haber noqueado a Takayama, él es un buen peleador, estaba bien preparado físicamente, es un verdadero guerrero, por algo fue campeón mundial dos veces, sabe moverse en el ring, y nunca da un blanco fijo, merece mi respeto”, señaló González ayer después de su éxito en Kobe, Japón.
“Chocolatito” asegura que conectó sus mejores golpes a Takayama, pero que está consciente de que su movilidad, casi elástica, le permitió asimilar sus metrallazos, o bien, amortiguar los golpes.
“En el sexto round, cuando le partí la ceja, pensé que iban a parar la pelea, y en el noveno, cuando lo puse en malas condiciones, creí que ahí se terminaba, pero siempre reaccionaba y continuaba con su ritmo de pelea. Sólo una buena condición física le puede permitir a un boxeador conseguir ese segundo aire. Lo importante es que di una buena pelea y que hoy estamos celebrando este triunfo”, analiza.
¿Por qué no pudo llegar el nocaut?
Lo cierto es que lo tuve al borde del nocaut varias veces, pero él es un peleador muy vivo, cuando se sentía pegado me amarraba para evadir mis puños y me impedía extender mis brazos para conectarlo, además de que su estatura me incomodaba; por esas razones es que muchas veces terminó dando la vuelta y golpeándome por detrás de la cabeza.
¿Qué sensación te causaba conectar tus mejores golpes y ver siempre de pie a Takayama?
Bueno, me impresionaba su capacidad de asimilación, pero me preocupaba que aguantara todo, ya que siempre he dicho que el peleador que me aguanta la pegada y no lo noqueo sufre más que aquel cuyo final es el nocaut. Además que quedan mal, quedan maltratados.
¿Te lesionaste la mano?
Sí, un poco, pero eso no debe ser excusa por no haber noqueado, si no lo logré, se debe a lo que ya he explicado sobre mi rival.