Boca sana, cuerpo sano

[doap_box title=»Las extracciones» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] El doctor Luis Pastor González Vindel, de la Clínica Especialidades Odontológicas, indica que más del 90 por ciento de las extracciones son provocadas por las enfermedades periodontales y caries. “A veces es necesario extraer un diente sano que está libre de caries porque los tejidos que lo rodean o lo […]

[doap_box title=»Las extracciones» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

El doctor Luis Pastor González Vindel, de la Clínica Especialidades Odontológicas, indica que más del 90 por ciento de las extracciones son provocadas por las enfermedades periodontales y caries.

“A veces es necesario extraer un diente sano que está libre de caries porque los tejidos que lo rodean o lo soportan están enfermos. Entonces hay movilidad del diente y se da un proceso infeccioso periodontal, y hay que extraerlo. También las extracciones son producto de las caries”.

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Una boca sana facilita nuestra relación con el mundo que nos rodea, es uno de los elementos más útiles que tenemos durante nuestra vida, nos permite hablar y realizar distintos gestos y sonidos con los que nos comunicamos con las demás personas, y sobre todo alimentarnos.

Sin duda alguna la salud de su boca es el reflejo de un cuerpo sano. “La mejor manera de cuidar su cavidad bucal es con un buen cepillado y visitando al odontólogo por lo menos dos veces al año”, recomienda el doctor Luis Pastor González Vindel, de la Clínica Especialidades Odontológicas.

El doctor González Vindel señala que es parte de la cultura del nicaragüense y toda Latinoamérica en general buscar ayuda para alcanzar metas estéticas y no saludables en la cavidad bucal.

Añade que “no hay cultura ni en Nicaragua ni en el resto de Latinoamérica en cuidar como es debido la salud oral, por tal razón tampoco se previenen las enfermedades”.

De acuerdo con González Vindel, las enfermedades orales más frecuentes son las caries y las periodontales, que son un conjunto de enfermedades que afectan a los tejidos que rodean y sujetan a los dientes en los maxilares. Son inflamatorias y su origen es infeccioso, es decir son causadas principalmente por bacterias.

“La gente cree que el chequeo se debe hacer sólo por caries, siempre dicen ‘quiero saber cuántas caries tengo’, pero hay algo más importante que las caries y son las enfermedades periodontales, que son producto también de un mal cuidado de la boca, precisamente de una mala higiene oral, de un mal cepillado”.

Según el especialista, la mayor parte de la población anda buscando tratamientos estéticos y no se dan cuenta de que hay algo más primordial, que es la salud de la cavidad oral: encías, dientes, lengua, glándulas, conductos salivales etcétera.

La prevención

“El alto índice de extracciones que se hacen en Nicaragua está provocado por las enfermedades periodontales (alrededor del diente) y caries”.

Lo bueno, por decirlo así, de estas enfermedades es que se pueden prevenir, si se tuviera una cultura de prevención, lo cual se logra con chequeo periódico donde el dentista —unas dos veces al año— y un buen cepillado.

Placa dentobacteriana

Básicamente las causas de las enfermedades periodontales y caries son la presencia de la placa dentobacteriana, que se forma como una película fina, transparente, gelatinosa, que se adhiere a las áreas retentivas de los dientes. “Por ser transparente no se detecta fácilmente y está formada por microorganismos, es decir por bacterias que son componentes de la saliva, de los residuos alimenticios y de la misma flora bacteriana que tenemos todos en la boca”.

La acumulación de la placa dentobacteriana es un factor irritante local que se calcifica con el tiempo, porque se apodera de las áreas retentivas y ahí es donde se forma el sarro, cálculo o tártaro dental. “Esta placa dentobacteriana puede ser eliminada por el paciente en su casa con una buena técnica de cepillado, pero para eso necesita de una buena educación oral, que se forma desde el hogar y la escuela”, indica el especialista.

González Vindel expresa que “primero aparece la placa, luego se calcifica, se hace piedra, se adhiere y eso se mete a tal punto que elimina el soporte óseo, entonces el paciente pierde hueso y además irrita la encía. Es ahí que se forman los procesos infecciosos que además producen un desagradable mal olor”.

El inicio de las enfermedades periodontales es la gingivitis, que es un proceso inflamatorio que solamente afecta al periodonto superficial, o sea la encía. Produce enrojecimiento e inflamación de las encías, y provoca sangrado con facilidad al cepillarse o tocarse y da siempre mal aliento, porque hay mucho residuos de alimentos y bacterias.

La doctora Gema Obregón, odontopediatra y catedrática de la Facultad de Odontología de la Universidad Americana (UAM), comenta que cuando la inflamación afecta los tejidos periodontales profundos, ocasiona la destrucción del hueso y de los ligamentos que sostienen y sujetan a los dientes. Cuando esto sucede, la enfermedad recibe el nombre de periodontitis y si no se atiende oportunamente, los dientes se aflojan y caen.

Sólo para diabéticos

Hay algunas enfermedades sistémicas que producen enfermedades periodontales; por ejemplo, los diabéticos deben tener un cuidado extremo, porque se presentan los abscesos generalizados, que son clásicos en pacientes con esa enfermedad y como en el medio (la boca) hay demasiada contaminación, fácilmente pierden los dientes.

La clave

La ausencia de un buen cepillado es la causante de las enfermedades arriba descritas. “El mayor problema es que son silenciosas, que avanzan sin provocar dolor y cuando produce dolor es que ya hay fuertes infección. Por eso lo mejor es tratar esto de manera preventiva”, asegura el odontólogo Luis Pastor González.

Cuidado con el mal aliento

La doctora Gema Obregón, odontopediatra y catedrática de la Facultad de Odontología de la UAM, comenta que el mal aliento o halitosis tiene múltiples causas.

La mala higiene oral favorece el mal aliento por la presencia de bacterias y restos de alimentos.

Por infecciones de la boca o garganta, como caries dental, periodontitis, gingivitis, estomatitis o también por enfermedades como faringoamigdalitis aguda y crónica o por abscesos periamigdalares.

Otras infecciones del sistema respiratorio también ocasionan mal aliento, como la rinitis supurada atrófica, la sinusitis, la bronquiectasia, los cuerpos extraños bronquiales o los abscesos pulmonares.

Algunas enfermedades del aparato digestivo también ocasionan mal aliento, como el reflujo gástrico, los divertículos esofágicos, la hernia hiatal, la esofaguitis, la gastritis, la úlcera de estómago, las infecciones por helicobacter pilori o las alergias por alimentos.

El consumo de algunos medicamentos y de tabaco, que va formando una capa amarillenta en los dientes y favorece además las caries.

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