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Las festividades de Navidad y fin de año son momentos de innumerables compromisos sociales a nivel familiar y laboral. Comidas, postres y bebidas copiosas están a la orden del día y con ello la amenaza latente de recibir al 2009 con algunas libras de más.
Si no se toman las precauciones y cuidados del caso, durante estas celebraciones el cuerpo puede acumular entre dos y ocho libras de peso extra, sin embargo todo depende de la persona y de las actividades que realice durante esa época, advierte María Luz André Alonso, de Tulipanes, Clínica de Nutrición y Estética.
Según la nutricionista, aunque no es la temporada propicia para intentar perder peso, sí es posible enfocarnos en mantenerlo y recibir las fiestas en buenas condiciones físicas, eso le ayudará en su objetivo de mantener su talla actual.
André, recuerda que comer bien no es comer mucho. Una comida navideña puede ser deliciosa, nutritiva, equilibrada y no tiene por qué tener un exceso de calorías, ni hay por qué dejarse tentar por ellas, que tienen exceso. Todo es posible si apega su dieta a los buenos hábitos alimenticios.
Ponga en práctica
La experta comparte algunos truquitos que le ayudarán en esta lucha.
Cuando asista a una fiesta controle las porciones que come, pruebe de todo pero sin excesos.
No olvide evitar los alimentos con muchas grasas y opte por aquéllos que son cocidos al vapor o asados.
No se ponga a dieta ni suprima alguna comida del día. Privarse del desayuno o disminuir la ingesta de alimentos una a dos semanas antes de la Navidad o extralimitarse en el ejercicio físico para luego permitirse comer lo que quiera, no es una táctica efectiva.
Si sabe que en la noche va a tener una ingesta elevada de alimentos, a la hora del almuerzo sírvase sólo una buena porción de ensalada, un pedazo de pollo asado y frutas. Y antes de ir al compromiso sírvase otra porción de ensalada y tome dos vasos de agua, de esa forma comerá menos.
Evite las salsas, son responsables de la mayoría de las calorías de su comida. Huya de la mayonesa, de las salsas con queso y de los aliños con aceite caliente y ajo.
Los postres son otra de las tentaciones difíciles de resistir. Lo más conveniente es optar por aquéllos que llevan frutas variadas.