Todos contra la dictadura

El Movimiento Renovador Sandinista (MRS), al que el Gobierno excluyó de participar en las elecciones con sus propios candidatos, llamó el domingo 5 de octubre a votar contra la dictadura en los comicios municipales del próximo 9 de noviembre. Y en algunos casos, los dirigentes de este MRS han respaldado expresamente las candidaturas que consideran más claramente democráticas de la alianza liberal que va en la casilla 1, como las de Eduardo Montealegre en Managua y Ariel Terán en León.

En otros municipios el MRS ha formado alianzas con los demás partidos democráticos, para ir todos contra la dictadura que Daniel Ortega está imponiendo en Nicaragua. Se puede entender que en términos generales el MRS llama a votar por los candidatos de la casilla número 1, pero no excluye votar por los de otros partidos que participan en los comicios, siempre y cuando sean mejores que los de la casilla 1. Es por los candidatos del FSLN que el MRS no pide votar en ningún caso, porque aunque haya algunos que quieran trabajar por el bien de sus municipios, después de ser elegidos tendrán que someterse a la voluntad de Daniel Ortega.

Ahora le corresponde al Partido Conservador llamar oficialmente a votar contra la dictadura. Los conservadores son genuinamente democráticos y por lo tanto no deben abstenerse de ir a votar por la democracia, la cual precisamente a ellos mucho les cuesta. Al Partido Conservador no se le ha permitido participar con sus propios candidatos en las elecciones del 9 noviembre. Lo que quería Daniel Ortega era excluir de las elecciones a la alianza MRS, porque le podía quitar una buena porción de votos a los candidatos orteguistas sobre todo en algunos municipios estratégicos como Managua, León y Masaya. Pero el FSLN eliminó también a los conservadores, para encubrir su verdadero objetivo que era sacar a la alianza MRS de la contienda.

A estas alturas, cuando faltan sólo 19 días para las elecciones municipales, todavía hay muchos ciudadanos demócratas no liberales, que no quieren votar en la casilla número 1 porque ésta es la del PLC. Esos ciudadanos piensan que votar en la casilla del PLC sería votar por el pacto y avalar algo que le ha hecho un inmenso daño a la democracia, a la seguridad jurídica, a la libertad de prensa, organización y movilización pública, a la economía nacional y a la situación material de la inmensa mayoría de los nicaragüenses. Pero la verdad es que no es justo ni correcto decir que votar por candidatos como Eduardo Montealegre significa votar por Alemán y avalar el pacto. Incluso muchos candidatos miembros del PLC son personas democráticas honorables, a quienes vale la pena confiarles el voto.

También se dice que si el PLC ganara las elecciones del 9 de noviembre próximo, el liderazgo de Alemán en ese partido e inclusive a escala nacional se vería fortalecido, y que muy pronto él estaría negociando otro pacto con Daniel Ortega. Es probable que así sea. Pero la verdad es que si el doctor Alemán quiere volver a pactar con Daniel Ortega, ahora para asegurarle que seguirá en el poder como Presidente o como Primer Ministro en el próximo período de gobierno y los siguientes, de todas maneras pactaría en el caso de que la alianza liberal perdiera las elecciones del 9 de noviembre próximo. Inclusive, si los liberales perdieran las elecciones municipales podría ser más fuerte la posibilidad de que el doctor Alemán vuelva a pactar con Daniel Ortega, para no perder todo lo demás.

Pero en todo caso eso es una probabilidad. En cambio el plan de Daniel Ortega para restaurar la dictadura no es una probabilidad sino una siniestra realidad. Lo cierto es que con el triunfo del FSLN no habría la posibilidad sino la absoluta seguridad, de que Daniel Ortega va a impulsar con más fuerza y menos escrúpulos su plan de restauración de la dictadura. Es cierto que la batalla fundamental y decisiva de la democracia contra la dictadura y de los demócratas contra Ortega y los orteguistas enemigos de la libertad, se librará en las elecciones de 2011. Pero si la democracia vence a Ortega este 9 de noviembre, será más fácil derrotarlo en el 2011. Y al revés, si Ortega gana el 9 de noviembre será mucho más difícil para los demócratas vencerlo en el 2011.

Además si Ortega gana las elecciones del 9 de noviembre de este año, probablemente ni siquiera habría oportunidad de enfrentarlo electoralmente en una siguiente contienda presidencial.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí