1. Utiliza el controlador de velocidad.
Esta pequeña pieza de tecnología es mucho mejor que el pie humano a la hora de controlar la velocidad. En la actualidad los sistemas de control de velocidad pueden optimizar la mezcla combustible/aire y otros aspectos relacionados al rendimiento del motor. Ahorro potencial: entre un 15 por ciento y 20 por ciento.
2. Utiliza el punto muerto.
En posición neutral el motor experimenta menos arrastre y utiliza menos combustible. A la hora de descender colinas, poner el vehículo en punto muerto evita que las ruedas empujen al motor y, en consecuencia, el consumo innecesario de combustible. Utiliza esta técnica únicamente si puedes mantener un control positivo sobre el vehículo y conducir de manera segura. Ahorro potencial: entre un 11 por ciento y 17 por ciento.
3. Cambia el filtro de aire.
Mientras más aire reciba el motor mayor será la eficiencia del mismo. No obstante, el cambio del filtro de aire no suele ser una de nuestras prioridades a la hora de realizar el mantenimiento del auto. Generalmente, los filtros son económicamente accesibles y, en su mayoría, son muy fáciles de cambiar. Ahorro potencial: entre un 7 por ciento y 17 por ciento.
4. Cierra las ventanas.
La resistencia adicional creada por las ventanas abiertas y por las capotas pueden reducir significativamente la autonomía de la gasolina, particularmente en altas velocidades. Asimismo, como comprobaron los Cazadores de Mitos en su show televisivo, conducir con la puerta del maletero abierta reduce también la velocidad del vehículo. Ahorro potencial: entre un seis por ciento y 14 por ciento.
5. Lava tu auto.
Al igual que las ventanas, cualquier cosa que puedas hacer para facilitar el flujo del aire sobre tu auto reduce la resistencia y, en consecuencia, incrementa el rendimiento de la gasolina. Ahorro potencial: entre un tres por ciento y 7 por ciento.
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