- Cree estancias rebosantes de elegancia y distinción a partir de alfombras persas
Usted puede sentirse la protagonista de uno de los fantásticos cuentos de Medio Oriente al decorar su hogar con las mundialmente afamadas alfombras persas. Sinónimo de lujo, buen gusto y refinamiento, son una excelente adquisición, pues con el cuidado apropiado pueden formar parte de la herencia que le deje a sus hijos.
El tejido de alfombras es una de las más elevadas manifestaciones de la cultura y del arte persas, que se remontan a la Edad de Bronce. Los secretos de su elaboración se han transmitido de generación en generación hasta el moderno Estado de Irán.
Issa de Reyes, comerciante de estos finos artículos, expone que las hay de todos los tamaños y para cada ambiente del hogar. Seda y lana se conjugan para dar como resultado exquisitos diseños y aclara que el precio y la calidad de la alfombra es determinado no por su tamaño sino por lo imbricado del tejido y la naturaleza de sus materias primas, lo cual se puede percibir al tacto.
Reyes expresa que para mantenerlas en buenas condiciones basta lavarlas con champú de bebé y secarlas al sol. Recuerde también protegerlas del polvo para evitar reacciones alérgicas por su acumulación.
Consejos decorativos
Las alfombras persas realzan más con estilos clásicos, románticos y tradicionales, pero también puede crear un ambiente ecléctico al combinarlas con elementos más modernos, expresa la arquitecta de interiores, Nidia Chévez.
La experta indica que el valor estético de la alfombra podría aprovecharse al ser el punto focal de la estancia y a partir de ella elegir los demás componentes ornamentales.
Son perfectos recursos para diferenciar áreas sin necesidad de levantar paredes o biombos.