- El oro, ya no es sólo sinónimo de riqueza, sino que además es sinónimo de eterna juventud
El oro es rico en oligoelementos y proporciona firmeza a la piel.
Refuerza la barrera protectora de la piel.
Elimina las agresiones externas.
Desaparece las ojeras, por su efecto antiage.
Mejora y disimula las arrugas.
Nutre y revitaliza la piel.
Estimula la microcirculación sanguínea y celular.
Aporta mayor luminosidad al rostro.
Potencia la longevidad.
[/doap_box]
Encontrar la fuente de la juventud eterna ha sido una lucha de tiempos antiguos, el mundo de la cosmética cada día tiene novedades que contribuyen a que esa búsqueda se transforme en realidad y el metal más noble se convierte en un eterno aliado.
El oro ha sido a través de la historia un símbolo de valor y pureza, representando a los dioses y la realeza. Los antiguos egipcios creían que era la carne de los dioses y despedían a los faraones con máscaras funerarias de oro para entrar así en su vida eterna. La famosa reina del Nilo, Cleopatra, dormía con una máscara de oro para atrapar su brillo.
Cleopatra lo empleó para conservar su belleza eternamente joven, sacando el máximo partido de sus propiedades extraordinarias: luminosidad, firmeza y vitalidad. Hoy el metal más noble que se conoce, ha revolucionado el mundo de la estética con la mascarilla con oro de 24 quilates, debido a las propiedades antiage que este elemento posee.
Diana Lanuza, gerente propietaria de Corpobelo, afirma que la mascarilla de oro de 24 quilates le da mayor elasticidad a la piel, mejora la circulación sanguínea, disminuye manchas y le da a la piel un aspecto luminoso y jovial.
Muchos famosos como Mariah Carey, Jenifer López, Beyoncé, Ricky Martín, entre otros, han recurrido a las bondades de este maravilloso metal que deja su piel resplandeciente y digna de una estrella.
Lanuza afirma que esta mascarilla tiene propiedades antibacterianas, hidratantes y antioxidantes, además que la utilización de láminas de oro contribuye a combatir las arrugas, uno de los sueños más anhelados del ser humano.
Lanuza advierte que la mascarilla de oro no puede aplicarse en casa, ya que primero hay que preparar la piel con una limpieza profunda, con productos a base de oxígeno, para que quede en perfectas condiciones y pueda asimilar las propiedades del oro.
A continuación se realizan una serie de técnicas faciales, entre ellas un relajante masaje. Lanuza afirma que quien aplica las láminas de oro sobre el rostro de la persona no debe ponerse guantes, ya que el compuesto tiene propiedades de conductividad eléctrica y sus abundantes cargas negativas pueden atraer y transportar el oro ionizado hasta el interior de la piel.
Después de que el oro se ha introducido en la piel, se aplica una mascarilla de miel, la cual ayuda a revitalizar la piel. El tratamiento se puede aplicar tanto en hombres como en mujeres mayores de 25 años y es recomendable para todo tipo de piel, en sesiones mensuales.