Novia con sueño cumplido

Sencillamente perfecta. Una palabra le basta a María José Selva y a su esposo Juan José Montenegro para describir su boda. Ellos unieron sus vidas ante Dios el 9 de febrero de este año, en una ceremonia soñada apegada a la tradición. Todo el día estuvo envuelto en una aura mágica en blanco, azul y […]

Sencillamente perfecta. Una palabra le basta a María José Selva y a su esposo Juan José Montenegro para describir su boda. Ellos unieron sus vidas ante Dios el 9 de febrero de este año, en una ceremonia soñada apegada a la tradición.

Todo el día estuvo envuelto en una aura mágica en blanco, azul y plateado, los colores que ellos escogieron para el gran día que sería un capítulo más de esta verdadera historia de amor, que se sigue escribiendo en pleno siglo XXI, en el que se cree que los grandes romances son cosas del pasado.

María José fue la ganadora de la promoción que el suplemento Nosotras lanzó durante la Expoboda del 2007, cuando se buscó entre las novias, que pronto caminarían al altar, el rostro que aparecería en la serie de anuncios del especial más esperado del año.

Lo cierto es que ella no estaba muy segura de participar en el casting, pero la insistencia de Juan José, quien estaba entusiasmado por el premio que consistía en una cobertura fotográfica profesional del evento, la terminó por convencer.

Luego de una jornada de trabajo como médico, María José decidió pasar por la feria para tomarse la fotografía con la cual concursó. La espontaneidad, ternura y gracia que mostró en esa ocasión le valió que nuestro experto fotógrafo, Uriel Molina, captara con su lente imágenes inolvidables de su ceremonia religiosa y de la recepción.

Sobre el enlace

Tras cinco años de noviazgo y seis meses de compromiso, esta pareja dio el gran paso de casarse. Era una cuestión de tiempo, pues siempre parecieron hechos el uno para el otro, al punto que las familias de ambos ya daban por sentada la unión.

Cuando finalmente Juan José le entregó el anillo de compromiso a su amada, todos los elementos necesarios para una boda parecieron caídos del cielo, pues familiares se involucraron animados y asumieron de buena gana los gastos de los preparativos. La mamá del novio y dos de sus amigas planearon exitosamente cada detalle, lo que permitió que los novios disfrutaran plenamente de su día. Aquí una muestra en imágenes de esa memorable fecha en la que el amor estuvo de fiesta.

Nosotras

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