- El más sofisticado de los estilos, el clásico, trasciende en el tiempo, situándose como uno de los preferidos por su singular magnificencia
El estilo clásico viene dado por primorosos artículos que nos conectan con el esplendor del pasado y equivalen a refinamiento, belleza, comodidad y cultura.
Frente a las tendencias modernas que pueden llegar a ser impersonales, sus muebles señoriales en madera preciosa, delicados accesorios muchos de ellos realizados en bronce, cristal, porcelana y plata, grandes cuadros de paisajes o hermosos retratos, todo con intrincados detalles, aportan un fuerte carácter a las estancias.
El mueble clásico hasta el día de hoy sigue siendo en el gusto del que sabe vivir bien,el elemento más importante ya que posee un gran valor artístico y pone un toque mágico que convierte un lugar frío en un espacio acogedor, valora Fabricio Conti, apasionado de este estilo y gerente de tienda Conti.
Los colores que son más afines con este estilo de decoración tranquilo y sensible son los crema, verdes, grises, ocres o incluso amarillos. Eso sí, siempre de un tono suave, nada llamativo.
Se aplica mejor a casas amplias, de paredes y puertas altas con ventanas vestidas con pesadas cortinas. La arquitectura tradicional nicaragüense es un buen escenario para resaltar con este decorado. El secreto está en jugar con los espacios, colocando estratégicamente el mobiliario y demás elementos para no saturar el ambiente y que cada pieza luzca su especial encanto.
En la fotografía, una espléndida lámpara de araña que data de hace 150 años, con una reciente restauración, enarbola el comedor. Cada lágrima de cristal fue cortada a mano.
Regios muebles antiguos engalanan el ambiente: comedor estilo Sheraton de alrededor de 1800 y bufetero Luis XVI con marquetería y aplicaciones de bronce.