- Grupo Cívico cuestiona retórica gubernamental e “ineptitud de la oposición”
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El creciente aumento del costo de la canasta básica, el desempleo, la centralización del poder, la confrontación innecesaria y las ansias de poder y autoritarismo, son algunas de las características que percibió durante el primer trimestre del año el Grupo Cívico Ética y Transparencia (EyT), que publicó ayer un pronunciamiento sobre la gestión del Gobierno que preside el sandinista Daniel Ortega.
Según el organismo, es “lamentable la confusión que el Ejecutivo quiere hacer de la unidad y reconciliación a lo que se comprometió (en su campaña electoral del 2006), por la sumisión y la incondicionalidad a sus dictados”, que para EyT sólo evidencia una vocación al autoritarismo y la descalificación, para dividir y destruir.
El pronunciamiento de Ética y Transparencia fue leído ayer por la presidenta del organismo, Alta Hooker, quien recordó que EyT publicó en enero pasado un primer documento en el cual ya percibían “un retroceso profundo” de los “signos esperanzadores” del inicio del período gubernamental, cuando la educación se declaró gratuita, por ejemplo.
Pero tres meses después de aquella primera reacción, el organismo estima que esas prometas rotas también se agravan “cuando traslucen las ansias de poder y se percibe la falta de transparencia, el ánimo de lucro personal y partidario, igual o superior al de los gobiernos anteriores”.
Según EyT, “a la fecha, las promesas de campaña e inclusive la dictada por el marco constitucional, de ser un Gobierno que debe atender a todos los sectores de la vida del país, se ha convertido en simple retórica y frustración”.
“SITUACIÓN ECONÓMICA SE HA AGRAVADO”
Como primera muestra de la situación advertida, el organismo señala que “la situación económica del país se ha agravado en el primer trimestre del año, por la persistencia e incremento del desempleo, el alza desmesurada de los precios de los productos y servicios básicos, y la continua falta del involucramiento efectivo del Gobierno en promover medidas esenciales para enfrentar la espiral inflacionaria”.
Esta advertencia sólo surge unas semanas después que el Banco Central de Nicaragua (BCN) revelara a principios de abril que el primer trimestre del año cerró con una inflación acumulada de 5.01 por ciento, que fue casi tres veces superior al 1.79 por ciento que se registró en el mismo período del 2007 y se ha reconocido así como la más alta de Centroamérica.
Y este es un peso que la población carga desde el año pasado, cuando la misma cerró con un 16.88 por ciento, que quedó lejos del 7.5 por ciento que se había proyectado el Gobierno y que se teme cerrará con un 20 por ciento en el 2008. Algo que en palabras sencillas significaría que para finales de este año, cien córdobas rendirían en realidad sólo ochenta.
Sobre la situación económica, EyT reconoce que la incidencia de la creciente alza del petróleo que ayer llegó a los 118 dólares por barril, o “las primeras manifestaciones de la recesión económica de Estados Unidos tienen y tendrán un impacto negativo”, pero también estima que el Gobierno “cuenta con recursos económicos extraordinarios generados en parte por la garantía de abastecimiento y diferimiento de pago del petróleo venezolano, lo cual debería ser utilizado para el fortalecimiento del país”.
Según el organismo, este panorama refleja “que el Estado nicaragüense no podrá cumplir ninguna de las Metas del Milenio, por su insuficiente inversión pública en las áreas temáticas de salud y educación”.
Además, agrega que el Presupuesto de la República está subejecutado por razones del centralismo del Ejecutivo. Mientras, “la lucha contra la pobreza da señales muy limitadas de avance, y se evidencia un deterioro en el clima de los negocios, sobre todo entre los sectores más sensibles a las manifestaciones de inseguridad del marco legal e institucionalidad del país”.
EJECUTIVO SOMETEDOR
Del análisis no escapa la creciente falta de independencia entre los poderes del Estado, sometidos al Ejecutivo o de cómo “de la retórica confrontativa estamos retrocediendo a las presiones generalizadas a los medios de prensa no oficialistas”.
Asimismo, advierte que “no puede pasar desapercibida la confrontación innecesaria y a todas luces perjudicial para el país, existente entre el Ejecutivo y el Alcalde de Managua (Dionisio Marenco); ni las amenazas de acaparar el control completo de la Policía Nacional y el Ejército, que se ha evidenciado también por parte del Ejecutivo”.
EyT exhortó a las autoridades del Gobierno a “retomar con prontitud y poner en práctica efectiva la distensión entre los nicaragüenses” y lamentó que “la imposición del continuismo y la centralización de poder de parte del Ejecutivo y el interés politiquero de los partidos de oposición y de otros sectores de la vida del país, está generando fuertes y agravantes distracciones sobre su problemática real”.
Según el organismo, “para superar esta crisis, es urgente recurrir como pueblo, a la vía cívica y contundente de los mecanismos democráticos, que aún bajo evidente amenaza, siguen disponibles en el país”.