LA PRENSA/CORTESÍA CANAL 2

Juntos otra vez

En Los Tacones de Eva, viejos amores se reencuentran y al parecer se siguen amando con la misma intensidad. Una de las parejas es Domingo y Lucrecia, quienes al parecer después de tantos años van a reanudar su romance, porque para Domingo ella fue y es el único amor de su vida y creo que […]

En Los Tacones de Eva, viejos amores se reencuentran y al parecer se siguen amando con la misma intensidad. Una de las parejas es Domingo y Lucrecia, quienes al parecer después de tantos años van a reanudar su romance, porque para Domingo ella fue y es el único amor de su vida y creo que a ella no le es indiferente, más aún después de todo lo que ha pasado con Ricardo.

Mientras tanto Ricardo no da su brazo a torcer y piensa que como Lucrecia es mayor no puede encontrar un hombre que la valore. Lo que no sabe, es que Lucrecia decidió aceptar la amistad de Domingo, sólo que ella aún no se libera completamente de su matrimonio y pasa tremendo susto, porque cuando está tomándose un café con Domingo y platicando de lo más ameno, Ricardo llega a la cafetería y a ella no se le ocurre otra idea más que meterse bajo la mesa, para que él no la vea.

Con todo eso se arma una situación bien tensa porque Ricardo reconoce a Domingo y se sienta en su mesa a conversar, así que a Lucrecia no le queda más que huir hacia otra mesa y quedar frente a otras personas como una vieja casquisuelta que anda traicionando al marido.

Por otra parte, Isabela llega a buscar a Juan Camilo y lo salva de la cárcel con su actuación de esposa engañada y traicionada por el vagabundo de su esposo, a quien tiene que perdonar frente a los policías y permitirle tremendos besos para hacer más creíble la historia.

Después de pasar el susto en la Policía, deciden buscar la verdad juntos, sólo que cada uno va a investigar por su lado.

Las investigaciones de Isabela la llevan por el camino equivocado, su mayor sospechosa es Eva y con ello pone en apuros tanto a Juan Camilo como a Eva, porque ahora Jesús duda de su amada, además Isabela cree que es una mujer con demasiados secretos y que engaña a Jesús, ahora Juan Camilo debe limpiar la imagen de Eva, para mantenerse en la empresa.

Quien va a empezar a aprender su lección es Fernando, porque como era de esperarse, la junta directiva de Imperial decide enfrentar a los estafadores de la empresa y Marcela es la primera en reaccionar para defender su honor y de paso el de su marido, pero se lleva tremenda decepción cuando al sinvergüenza no le queda más que ponerse los pantalones y decir la verdad.

La única justificación que tiene Fernando es que lo hizo para ganarse el respeto de todos, porque tiene la errada idea de que el respeto se gana con dinero, lo peor de todo es que está en el fango, pero sigue de machista maltratando a su mujer y haciéndose el machito, aunque sea su mujer la que tiene que pagar las cuentas y todas las deudas que él tenía.

Cristóbal es el que anda furioso porque el proyecto de Taganga va a ser un éxito, lo cual no le conviene, así que busca a Luis Andrés —el auditor que le ayudó a dañar la imagen de Juan Camilo—, ahora la estrategia es que enamore a Eva, para echar a perder el proyecto de Taganga y así él podrá quedarse con las acciones de la empresa, lo que no sabe es que esa estrategia va a ser su perdición.

Nosotras

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