Cartas al Director

Cartas al Director Medios de comunicación “La verdad y la solidaridad son dos elementos claves que permiten a los profesionales de los medios de comunicación convertirse en promotores de la paz”. ¡Basta ya! Es verdad lo que dijo el ingeniero Jaime Chamorro Cardenal. El que estuvo en la silla de los acusados “fue el pueblo”, […]

  • Cartas al Director

Medios de comunicación

“La verdad y la solidaridad son dos elementos claves que permiten a los profesionales de los medios de comunicación convertirse en promotores de la paz”.

¡Basta ya!

Es verdad lo que dijo el ingeniero Jaime Chamorro Cardenal. El que estuvo en la silla de los acusados “fue el pueblo”, los juicios populares que a la toma del FSLN, en 1979, utilizados para pasarle la cuenta a culpables e inocentes, se han legalizado y vuelto a poner en marcha por la maquiavélica mente de la dueña de los hilos. La apatía vista en los estudiantes —por haber sido ellos la vanguardia que defendió lo indefendible— en su propio recinto, es otra verdad que nos muestra la falta de valores en la sociedad nicaragüense, que tienen como ejemplo al “nuevo hombre y su mística de corrupción”.

Ya no sólo los “dipuvagos” y los jueces son asalariadas meretrices, símbolos como Edén Pastora, que en medio de su locura de caballero quijotesco decía y actuaba con principios, más o menos, manteniendo su honorabilidad al margen de la corrupción, cedió a las mieles del poder. Todos somos culpables, por callar, por actuar con miedo y dobleces, ante esta nueva dictadura, que se impone, utilizando todos los medios a su disposición para conseguir su cometido. “Por los medios necesarios”, no debe de ser una política para alcanzar el poder, ya que pasamos de testigos a cómplices de la destrucción de las instituciones gubernamentales que costaron tanta sangre de héroes y mártires…

La libertad fue violada en un recinto universitario, mientras la meretriz del Poder Judicial, le enterraba el cuchillo de la traición… el pueblo, impávido, sigue su rutina de hambre y pretende ignorar lo sucedido. Cuando vengan por él, la libertad que ejerce y ejerció LA PRENSA, no existirá para defenderlos… Meses antes de su cobarde asesinato dijo: -Y el doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal tiene miedo: “Sí, sí tengo miedo, pero cada quien es dueño de su propio miedo”, P.J.Chamorro.

Tengamos el mismo miedo del doctor Chamorro, que no nos paralice para mantener nuestra dignidad como lo hizo él, intacta y gritar: ¡Basta ya!

Chepeleón Fremont

Solidaridad con LA PRENSA

De parte del Comité pro-cédula de los nicaragüenses en el exterior transmitimos nuestra solidaridad y total apoyo al licenciado Eduardo Enríquez y al ingeniero Jaime Chamorro en estos momentos difíciles para ambos.

Rechazamos y denunciamos ante la opinión pública todas las injusticias cometidas en contra de Enríquez y de Chamorro por parte del Gobierno dictatorial del señor Ortega e invitamos a este Diario a que no desmaye y siga adelante con entereza y valentía hasta como hoy lo ha hecho denunciando todas las arbitrariedades y atropellos que el Gobierno actual está cometiendo en contra de nuestro pueblo, la democracia y la libertad de prensa. Sólo y únicamente de esta forma podremos evitar el regreso al pasado, a las noches oscuras y el retorno del comunismo a Nicaragua. Que Dios los ilumine y proteja.

Dr. Rafael Cárcamo

Justicia en berlina

Es inaudito que cinco activistas de un organismo periférico del partido de gobierno, como son los CPC, acusen de supuestos e hipotéticos agravios al director y jefe de Redacción de LA PRENSA, Jaime Chamorro Cardenal y Eduardo Enríquez, respectivamente, utilizando los servicios de abogados pagados por el Estado a través de las transferencias asignadas a la Asamblea Nacional.

Es también inaudito que un juez sandinista, Celso Urbina, se preste a tramitar una querella carente de fundamento jurídico de carácter penal, únicamente para congraciarse con quienes lo nombraron para desempeñar ese cargo en un Poder del Estado secuestrado por el FSLN.

Sea cual fuere el fallo, la justicia nicaragüense está en berlina.

Fanor Cortés Lara

Medios y mensajes

El gobierno del presidente Daniel Ortega y de su esposa Rosario Murillo, asestó un grave golpe a la libertad de expresión de todos los nicaragüenses —incluyendo a los mismos simpatizantes del FSLN—, al utilizar un tribunal de justicia y a un juez subordinado a intereses partidarios, para lograr una injusta sentencia condenatoria contra el Director y el jefe de Redacción del Diario LA PRENSA.

Un abogado del FSLN, cinco personas vínculadas con el partido del poder, un juez de este partido, vehículos de esta organización y medios de comunicación oficialistas, fueron utilizados desde el Gobierno en nombre de los llamados Consejos del Poder Ciudadano (CPC), para demandar por calumnias, y luego por injurias, a dos funcionarios del más antiguo de los diarios de alcance nacional, en una acción de corte político orquestada desde las sombras, que usa los recursos del Estado para atropellar a quienes considera sus adversarios, lo que recuerda el mismo patrón utilizado por la dictadura somocista para reprimir a sus opositores.

Con esta condena judicial promovida por el Gobierno, no sólo la libertad de expresión queda gravemente atropellada, sino también las demás libertades democráticas, y con ello se acentúan los rasgos autoritarios que ha manifestado en diversas acciones la cúpula gobernante, lo que tiende sobre Nicaragua un panorama sombrío y desolador para la participación ciudadana, la libertad de expresión y la democracia en general.

Es una ironía que mientras dos periodistas son condenados por injurias por un tribunal de justicia controlado por el Gobierno, los medios de comunicación oficialistas desde hace varias semanas desarrollan impunemente una virulenta campaña de desacreditación pública en contra de personas a quienes señalan de robar 600 millones de dólares, sin que éstas hayan sido juzgadas y mucho menos encontradas culpables por un tribunal competente; y más recientemente iniciaron ataques contra tres comunicadores sociales. Con anterioridad habían difamado al destacado profesional Carlos Fernando Chamorro.

El fallo condenatorio del Juez Octavo Local de lo Penal, Celso Urbina, en contra de Jaime Chamorro y Eduardo Enríquez, es una vergüenza para el sistema judicial de Nicaragua, que cada día está cayendo más bajo, y amenaza con tocar fondo prontamente, si no se producen cambios que restituyan su dignidad. Debemos recordar que incluso en el somocismo hubo jueces honestos y valientes que se opusieron a condenar a los opositores al régimen dictatorial y dinástico.

La revista Medios y Mensajes llama a la unidad de las organizaciones gremiales y a todos los periodistas y comunicadores en general para defendernos de las agresiones de un gobierno cuyos principales dirigentes, paradójicamente, en la lucha contra la dictadura somocista enarbolaron con inclaudicable firmeza la bandera de la libertad de expresión, pero que ahora, desde el poder, se han convertido en sus más enconados represores. Su falta de voluntad democrática ha quedado en mayor evidencia. Sólo la unidad protegerá a la población, al gremio y a los medios de comunicación, de nuevas medidas represivas gubernamentales.

Guillermo Cortés
Director

Construyendo dictadura

A través de la historia muchos pueblos

han tenido dictaduras pero han sido superadas y en la mayoría de las veces ahora son sociedades políticamente avanzadas. Tristemente nuestra amada Patria no supera este yerro histórico. En teoría una administración pública debe estar para el servicio y bien común de los y las gobernadas. Pero nuestra realidad denota que el Gobierno es sólo para la cúpula Ortega-Murillo y sus adeptos.

Lo más grave es que esta familia gobernante está construyendo una dictadura-continuidad del eslabón perdido de los ochenta. Este fallo sólo me recuerda los atropellos de la dictadura somocista contra la libertad de expresión. Estamos a la víspera de la institucionalidad de una dictadura y sus consecuencias.

Adolfo José Tigerino

Solidario

Mi solidaridad con el Diario LA PRENSA, con el ingeniero don Jaime Chamorro y el licenciado Eduardo Enríquez ante el injusto fallo de un juez venal  y parcial. Rechazo la injusticia de la “justicia” sandinista. Ésta es una demostración más de la necesidad urgente del Estado de Derecho en Nicaragua. Que ese fallo injusto sea incentivo para la sociedad democrática para luchar con más entusiasmo y energías para derrotar la antidemocracia orteguista usurpadora.

Julio Ignacio Cardoze

Cartas al Director

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí