Argelio Córdoba complacido con Reynaldo Centeno. (LA PRENSA/U. MOLINA)

Exitoso retorno

El de Centeno [doap_box title=»Autor de un No Hit» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] El mayor orgullo de Reynaldo Centeno fue haber lanzado un juego sin hit ni carrera frente a los Tiburones de Granada en 1993. “Cuando le tronaba lanzar por el bate de campana y cualquier flaquito te daba jonrón”, dice. Centeno lo hizo con el […]

  • El de Centeno
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El mayor orgullo de Reynaldo Centeno fue haber lanzado un juego sin hit ni carrera frente a los Tiburones de Granada en 1993. “Cuando le tronaba lanzar por el bate de campana y cualquier flaquito te daba jonrón”, dice.

Centeno lo hizo con el Rivas el 20 de febrero de 1993. En un nocaut de 10-0, lanzó siete inning, con dos bases y ocho ponches, dos de ellos a Ernesto López.

“Ese año gané 11 juegos y creí que me iban a llevar a la Selección Nacional, pero me quedé con las ganas”, dice.

Nunca es tarde, si sigue lanzando así. Ahí está el ejemplo de Eddy Talavera, quien a los 38 años por primera vez se puso el uniforme de Nicaragua.s

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El curvista Reynaldo Centeno es el protagonista de una de las historias más interesantes del actual Campeonato Nacional de Beisbol, porque después de siete años desligado de la pelota superior pinolera, ha regresado con una gran autoridad, convirtiéndose en uno de los relevistas estelares del Chinandega.

Centeno, de 39 años, le demostró ayer al Bóer que los años no han pasado en vano y con 1.2 entradas sin carrera alargó a 12 su cadena de episodios en blanco, manteniendo su efectividad en 0.00, con dos triunfos sin derrota y un juego salvado.

“Mi brazo está en perfectas condiciones. En los últimos dos años he entrenado duro y me he destacado con el equipo del Valle La Mayorga, de Chichigalpa. Este año gané tres juegos en la serie final y conseguimos el campeonato departamental. Ahí me vio Manuel Dormes, que es coach del Chinandega, y me invitó a las prácticas”, cuenta Centeno, quien después de la temporada del 2001 se fue a trabajar y jugar a Costa Rica, y por eso lo perdimos de vista.

“En los veranos me iba a jugar al equipo Playa del Coco, de Guanacaste, en la primera división de Costa Rica. Ahí me enfrenté a Miguel Pérez, Julio Villalón y muchos cubanos más. Y en los inviernos regresaba al Valle La Mayorga, de donde soy originario. Así me mantuve jugando y con el entrenamiento me siento mejor que en el 2001”, asegura.

Centeno se siente tan bien que desea lanzar en la Liga Profesional.

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