- Francia continuará los esfuerzos por la libertad de Ingrid Betancourt y de “todos los rehenes”, dice embajador
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Apesar de los considerables esfuerzos personales del Presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, por la liberación de la político franco-colombiana Ingrid Betancourt y decenas de rehenes en poder de las FARC, el día de su libertad no puede ser vislumbrado.
Semanas atrás, la guerrilla colombiana no permitió a una misión médica francesa acceder y atender a la ex candidata presidencial, a la cual mantiene secuestrada desde hace 6 años. Se especuló incluso que estaría al borde de la muerte, que se negaba a comer, que padecía leishmaniasis y paludismo.
Sarkozy mismo apeló por televisión al jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Manuel Marulanda (a) “Tirofijo”, para que la soltaran. El llamado cayó en el vacío. Después de liberar a varios rehenes gracias a la mediación del presidente venezolano, Hugo Chávez, las FARC anunciaron que no haría nuevos gestos unilaterales y reiteraron la demanda de desmilitarizar una zona selvática para negociar un canje de unos 40 secuestrados por medio millar de rebeldes encarcelados.
La negativa de la guerrilla a la iniciativa de Francia —que había enviado un avión y a un equipo de especialistas—, se justificó por la falta de coordinación previa y por no haber sido consultada.
Los medios colombianos e internacionales señalaron que tras la muerte del “número dos” de las FARC, el comandante “Raúl Reyes”, en un ataque militar colombiano en Ecuador el pasado 1 de marzo, ni Francia ni ningún actor extrarregional tienen un interlocutor válido con el grupo armado: uno que sea reconocido y que tenga una autoridad real interna.
Como sea, Francia seguirá las gestiones por la libertad de Betancourt y de todos los rehenes afirmó en una entrevista con LA PRENSA Thierry Frayssé, embajador francés en Nicaragua.
Frayssé, de 48 años, lleva apenas unos meses en Nicaragua, pero no es su primera vez en América Latina. Entre sus puestos anteriores destacan misiones diplomáticas en Buenos Aires y Lima.
Francia ha sido muy activa en los esfuerzos por liberar a los rehenes de las FARC, y particularmente a la franco-colombiana Ingrid Betancourt. ¿Esta actividad del Gobierno se debe a que la señora Betancourt es francesa o hay un interés mayor?
Obviamente hay una sensibilidad muy particular en Francia con respecto a Ingrid Betancourt, porque ha estudiado en Francia, tiene vínculos familiares y personales muy fuertes allá, era conocida antes de ser raptada, porque había hecho programas de televisión; había publicado un libro: La rage du coeur, en español La rabia del corazón, y que se había vendido muy bien.
Los franceses habían descubierto su fuerte personalidad y su compromiso con la democracia en Colombia. Entonces hay realmente un gran interés por su suerte y del presidente Nicolas Sarkozy, (pero ya) antes de Sarkozy se ha comprometido también de manera personal y muy activa el presidente (Jacques) Chirac para conseguir su liberación.
Pero quisiera subrayar que más allá de la liberación de Ingrid, (el objetivo) de la iniciativa es la liberación de todos los rehenes y que este compromiso es duradero.
En la visita del presidente Álvaro Uribe a Europa hace unos meses, los países europeos reafirmaron la posición de considerar a las FARC como grupo terrorista. Si las FARC liberaran a todos los secuestrados, no sólo a Betancourt, ¿dejaría Francia de considerarlas terroristas?
Esta es una cuestión hipotética. Por ahora no hay señales de que las FARC vayan a liberar a todos los rehenes. Han liberado a algunos a cuentagotas, pero no a todos. Además la lista de organizaciones terroristas es una lista común de los países europeos, entonces me imagino que Francia no podría sola quitar a las FARC (de ella).
Nuestro Presidente se dirigió personalmente (hace unas semanas) al jefe de las FARC, Manuel Marulanda, por la liberación de Ingrid y los demás rehenes y dijo que claramente, sí, las FARC tienen una actitud de planteamientos políticos.
Realmente el caso de Ingrid es emblemático. Para ella, se maneja una cita con la historia y tienen (las FARC) una responsabilidad muy importante respecto a Ingrid y lo que le va a ocurrir, frente al mundo entero. (Éste) conoce ahora este caso y (…) realmente es una cita con la historia.
Si ella muriera en cautiverio por no haber sido liberada o atendida, ¿cuál sería la reacción de Francia?
Creo que causaría una conmoción tremenda en Francia, pero, otra vez: no hay que ponerse en esta posibilidad teórica.
Hay informaciones contradictorias. (Recientemente), el Comisionado colombiano para la Paz, dijo que no estaba en peligro de muerte inminente. Lo que parece seguro es que su estado de salud es delicado, está muy debilitada, muy deprimida.
Pero no quiero contemplar esta hipótesis al día de hoy (la de su deceso). La postura de Francia es multiplicar los esfuerzos para obtener su liberación. Obviamente, con el concurso de los países facilitadores.
¿Cuál es la posición de su país sobre la solución del conflicto colombiano, algo que va más allá del caso de Ingrid?
Realmente es un tema interno de Colombia. Tiene repercusiones internacionales, pero es a los colombianos a quienes toca decidir cuál es la mejor solución.