“A confesión de parte, relevo de pruebas: el Consejo Supremo Electoral (CSE) dice que Juntas Receptoras de Votos de los municipios Waspam, Prinzapolka y Puerto Cabezas estarán abiertas el 2 de noviembre, pero no para votación, sino para verificación”.
Esa es parte de un análisis elaborado por el director ejecutivo del Instituto para la Democracia y el Desarrollo (Ipade), Mauricio Zúñiga, en el que expone que los criterios técnicos planteados por ese Poder del Estado para posponer los comicios, son débiles y contradictorios con lo establecido en el calendario electoral.
El director ejecutivo del Ipade señala que desde la publicación del calendario electoral por el CSE, el pasado 19 de febrero, era del conocimiento de las autoridades electorales la existencia de problemas en la cartografía electoral, originados por el desplazamiento de pobladores de una comunidad a otra, o de comunidades al área urbana, después de los daños que causó el huracán Félix en septiembre del año pasado.
Destaca que en el calendario electoral se establece como actividad 14, la actualización cartográfica en tres departamentos del país y en la Costa Atlántica Norte, cuyo trabajo se realizaría entre los meses de febrero y marzo.
¿Y LOS RESULTADOS?
“El CSE debería presentar los resultados de este trabajo, para verificar de qué manera actualizó la cartografía electoral en Chinandega, Estelí y Matagalpa, y por qué esto mismo no se pudo hacer en la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN); estamos suponiendo que al no solicitar ninguna afectación a las elecciones de los otros departamentos, es porque lograron actualizar la cartografía, o las afectaciones no fueron suficientes para afectar el desarrollo de las elecciones”, manifiesta parte del documento preparado por Zúñiga.
Otro aspecto señalado es que el Poder Electoral indica que la cartografía electoral debe reconstruirse en su totalidad, ya que la Ley Electoral estipula que cuando el número de ciudadanos sobrepasa el techo de 400 electores en una Junta Receptora de Votos (JRV), hay que hacer un nuevo derrotero de la misma.
Zúñiga precisó que la cartografía del CSE se delimita por Centros de Votación, los que a su vez se conforman con una o varias JRV; y cuando una Junta sobrepasa los 400 electores, el sistema crea en cada Centro de Votación una Junta Receptora Virtual, en la cual se ubica a los nuevos electores.
“El argumento de que hay que actualizar en el campo los derroteros de cada JRV, aparte de ser una actividad que el CSE se propuso ejecutar en marzo, y de si es posible o no para el CSE hacerlo en el tiempo que queda, consideramos que es una medida innecesaria y que en las elecciones anteriores ha encontrado otras soluciones”.
Además, indica que “a esto hay que agregar que la mayoría de los Centros de Votación y JRV de estos tres municipios se corresponden con comunidades o grupos de comunidades, de manera que aún y cuando existan más electores en una comunidad, no se requiere de nuevos derroteros a demarcar si la comunidad es la misma; lo que históricamente el CSE ha hecho es abrir más JRV”, precisa el documento elaborado por el director ejecutivo del Ipade.
Ante esta situación, una de las propuestas del Ipade es que se realice un proceso de verificación ciudadana masiva que incluya los cambios de domicilio, con lo que se superaría uno de los principales argumentos del Poder Electoral: el “desplazamiento interno”.
En la propuesta, Zúñiga recordó que durante los comicios nacionales del 2006, ese Poder del Estado realizó un proceso de verificación ciudadana masiva en junio y entregó a los partidos políticos que participaron en la contienda electoral, la demarcación y ubicación de las JRV el 6 de agosto.
Asimismo, plantea Zúñiga, de acuerdo al calendario electoral del presente proceso municipal, el CSE establece suministrar a las organizaciones políticas la demarcación de las JRV el 3 de agosto, por lo que estiman que ese Poder del Estado tiene la capacidad para realizar la verificación en los tres municipios afectados, basados en que los 120 Centros de Votación que se habilitan en los mismos representan el 2.79 por ciento de lo que hizo en el 2006.