Los organizadores de la III Cumbre Social de los Pueblos, que se celebrará en Lima en mayo próximo, acusaron al Gobierno peruano de intentar sabotear ese encuentro, convocado en paralelo a la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de América Latina y el Caribe-Unión Europea (ALC-UE).
Hernando Burgos, portavoz de la filial peruana de la Red Birregional Enlazando Alternativas, organizadora del evento, dijo que el Gobierno se niega a dar las facilidades para la celebración de esa reunión, programada del 13 al 16 de mayo.
Los organizadores han invitado a los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez; de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Bolivia, Evo Morales, quienes aún no han confirmado su asistencia.
La tercera edición de la Cumbre Social de los Pueblos contará con la participación de figuras como el argentino Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz 1980.
Burgos señaló que el Gobierno peruano está “presionando” a las autoridades de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos para evitar que alquilen su local como sede del encuentro.
“El Gobierno lo que pretende es otorgar el espacio de (los distritos de) Villa El Salvador o San Juan de Lurigancho, con el fin de invisibilizar la Cumbre Social”, explicó el portavoz, al referirse a dos locales en la periferia de la capital peruana.
A esta denuncia se sumó el secretario general de la Confederación General de Trabajadores (CGTP), Mario Huamán, quien dijo a Efe que el Gobierno “viene prácticamente boicoteando la realización” de la llamada “Cumbre Alternativa”.
Estas acusaciones fueron rechazadas por el canciller peruano José Antonio García Belaúnde, quien declaró hoy a los periodistas que “el Gobierno no puede cerrar ninguna puerta”.