Después de que Juan Camilo aparece ante las mujeres que más ama, siente tambalear sus tacones y tiene una crisis, por que después de todo se siente impotente ante los problemas de cada una de ellas. Pero lo peor le viene cuando Cristóbal cita a Eva, a Jesús y a Isabela a su casa, él piensa que en la reunión Isabela va a revelar su identidad, pero luego se da cuenta que ella aún no lo ha relacionado con Eva.
Después de todo el que inventó la reunión fue Cristóbal para pedirle matrimonio a Isabela frente a su familia y amigos, Eva no puede ocultar su descontento y los celos casi lo delatan, quiere abandonar el lugar inmediatamente, pero Isabela le pide que se quede, petición a la que no puede negarse, pero le pide que le prometa que antes de tomar una decisión va a escuchar su corazón, promesa que Isabela no cumple porque un rato después acepta la petición del sinvergüenza de Cristóbal y le dice que su razón le indica que Cristóbal es el hombre correcto, incluso estuvo a punto de decirle a todos que Juan Camilo está vivo, pero en ese momento Eva se fue al baño y Juan Camilo pudo llamarla para pedirle que no lo delatara y que lucharan juntos para saber la verdad.
Así que no lo delata, pero acepta a Cristóbal, con todo eso queda destrozado y decide ahogar sus penas en el alcohol, Jesús quiere acompañar a Eva, pero no se lo permite y termina bebiendo con su amiga de la pensión, en medio de la borrachera, se le salía la voz de Juan Camilo, pero luego disimulaba. Durante esa noche no dejó dormir a Isabela diciéndole que la ama, pero ella está muy dolida y aún no se decide a darle una oportunidad, aunque al día siguiente decide investigar sobre la auditoría que Juan Camilo menciona y ahí se da cuenta de que Laura y Fernando están estafando a la empresa.
Lo primero que hace Isabela es contarle a Cristóbal, además le pide que contraten al mismo auditor para realizar otra auditoría, cosa que por supuesto no le conviene a Cristóbal, lo que sí le conviene es el descubrimiento del fraude, con ello podrá quitarse de encima a Laura.
Pero la borrachera de Juan Camilo le trae graves consecuencias, porque decide entregarse a la Policía, para limpiar su nombre, justo cuando está ahí Isabela lo llama y le dice que juntos van a encontrar la verdad y le pide que no se entregue, pero los policías lo ven sospechoso y le piden documentos que por supuesto no tiene, así que se hace pasar por Santiago, pero no lo sueltan tan fácil, ahora le toca a Isabela ir a sacarlo de la Estación de Policía.
Otras que pasan unas horas encerradas en la cárcel son Maruja y Rosalba, porque llamaron a la casa de Maruja para decirle que su hijo estaba detenido, ella se fue desesperada pensando que era Juan Camilo y hasta se torció un pie, pero cuando ve que es el hijo de Rosalba el detenido, la llama y se queda a acompañarla, pero arman tremendo escándalo que las detienen, mientras están encerradas conversan y llegan a la conclusión de que las dos fueron víctimas de Modesto y que ya no lo aman, así que este hombre quedará solo. El colmo se da cuando Modesto llega a sacarlas de la cárcel, se da cuenta que se hicieron amigas y les reclama… ¡Sí que es tremendo descarado!
Marcela anda decepcionada de su esposo, porque se dio cuenta que la está apuñalando por la espalda y el muy machista todavía se atreve a gritarle que es una bruta y que la posición laboral que ha alcanzado es porque es mujer. Lo peor es que ni se imagina que la utiliza para cometer fraude en la empresa y así poder adquirir más dinero para no sentirse humillado, parece que terminará pagando las brutalidades de su marido.