Durante el mes de enero, las columnas de nutrición trataron el tema de cómo mejorar los hábitos alimenticios para niños, hombres y gente de la tercera edad. Hoy, el enfoque está en usted.
Si desea mejorar sus propios hábitos, una buena práctica para empezar es anotar en forma de lista lo realizado en un periodo de dos a tres semanas, todo lo que usted ha comido y bebido y usar su lista como una base para sus decisiones alimenticias.
Si usted no tiene en su lista un promedio de siete a nueve porciones de frutas y verduras por día, empiece por ahí a mejorar sus hábitos, enfóquese especialmente en las frutas y vegetales de la temporada y lo cultivado orgánicamente.
Esos hábitos no son únicamente más económicos, también llevan a beneficios nutricionales y su preferencia beneficiará a los productores locales. También intente leer las etiquetas en las comidas compradas para identificar aquellas comidas con alto contenido de grasas saturadas y los carbohidratos refinados (como azúcar, harina blanca, arroz blanco, sirope de maíz) y reducir el tamaño de las porciones de las comidas que contienen dichos ingredientes.
Mucha gente tiene más éxito en sostener cambios alimenticios por hacer pequeños cambios que al quitar la comida de un solo. También es recomendable que usted misma sea involucrada en la preparación de la comida para que usted controle la cantidad de azúcar y grasas. Su interés por la preparación de las comidas, mejorará la nutrición familiar.