- Una de las grandes causas de la pobreza es porque las riquezas están en manos de gente sin conciencia social
Su aspecto no es para nada parecida al de un cura, pero su espíritu y vocación de pastor son inmensos y una de las cosas que más critica es la falta de conciencia social que existe en nuestro país y que cada día se manifiesta por falta de políticas de desarrollo humano y porque las riquezas las poseen pocas manos y sin conciencia social.
Nos referimos al sacerdote José Luis Montoya Martínez, a quien encontramos en Miami, Florida, trabajando como un buen obrero del Señor, cargando un contenedor de todo tipo de cosas, desde computadoras, muebles, juguetes, alimentos, ropa, zapatos, entre otras cosas, muchas de ellas para ser distribuidas a las personas con mayores necesidades, pero también se venden otras al alcance del bolsillo de los ciudadanos, para impulsar obras sociales de la parroquia.
“Yo no soy rico, pero también dentro de las obras sociales ayudo con dinero a personas muy pobres”, apunta Montoya, mientras se seca el sudor que corre en sus mejillas al levantar una pesada caja para introducirla al contenedor.
“La pobreza no es por falta de recursos; pues tenemos muchos, lo que sí hay es una mala distribución de la riqueza y falta de políticas que ayuden a los ciudadanos en su desarrollo humano. Si nuestras riquezas fueran distribuidas justamente y sumado a eso se impulsaran proyectos de desarrollo humano, pues habría mucho menos pobreza y mejor calidad de vida. En Nicaragua hay muchos recursos, claro que lo hay, lo que hace falta en realidad es conciencia social, dar la mano a quien la necesite. Recursos hay, pero nos hace falta conciencia social…, ser verdaderos cristianos”, reiteró Montoya a la sección de Religión y Fe.
APOYO A LOS JOVENES
Montoya es cura párroco de la Parroquia San José Obrero, ubicada en la Colonia Primero de Mayo, en Managua, donde realiza desde hace tiempo una importante obra social y además motiva a los jóvenes a diferentes prácticas deportivas, para alejarlos de la vagancia habitual y evitar que caigan en la tentación de las pandillas y las drogas.
Montoya dijo a la sección de Religión y Fe que como pastor está consciente de las necesidades que agobian a la población. “Estamos llamados a dar respuesta a las grandes necesidades porque no podemos quedarnos de brazos cruzados. Tenemos que dar respuesta, además del llamado a evangelizar, también tenemos que ser buenos obreros. Nuestra misión es también contribuir a dar la mano a quienes más necesitan de nuestro apoyo”, dijo Montoya.