- Cinco años de apoyo espiritual y económico para las personas más desposeídas
En octubre del 2002 doña Francis Herdocia de Monroy preocupada por la situación económica y espiritual que atravesaban muchas personas decidió fundar el Apostolado de San Cayetano, en honor a este Santo, mejor conocido como Padre de la Divina Providencia.
Desde su fundación Herdocia de Monroy ha contado durante estos cinco años con un grupo de personas “sin las cuales el apostolado no hubiera existido”, afirma Herdocia.
El Apostolado de San Cayetano, inició sirviendo a los ancianos del asilo Agustín Castro, ubicado hasta hace poco en Masaya. “Nos hemos centrado sobre todo en asistir a los ancianos, ya que muchos de ellos no tienen familia, pero también el Apostolado se ha extendido hacia otros lugares para brindar tanto apoyo material como espiritual”.
Los integrantes del Apostolado de San Cayetano, durante estos años de larga y dura travesía, han logrado apoyar a los asilos de ancianos brindando a estos el apoyo material y espiritual que necesitan sus moradores, asimismo han efectuado obras de misericordia en nombre de San Cayetano. Visitan enfermos que necesitan medicinas y sobre todo amor y paz espiritual. Un logro importante del Apostolado ha sido apoyar que los sacerdotes adultos tengan una vejez digna, a través de un seguro de vida, que han logrado conseguir para ellos.
Actualmente el Apostolado de San Cayetano está brindando ayuda al Hogar del Adulto Mayor Sor María Romero, y también a todas aquellas personas carentes de algún bien material y sobre todo de una palabra que lleve fe, esperanza y amor.
Obras sociales humanitarias como las que impulsa el Apostolado de San Cayetano, son dignas de admirar para desarrollar programas que ayuden a las personas o sectores más desposeidos de nuestra sociedad.