José Saramago. (LA PRENSA/EFE)

En defensa de los indios

El Nobel de Literatura, José Saramago, ha puesto en tela de juicio la existencia de una identidad iberoamericana y protestó por el olvido en el que están los indios “No sé lo que es identidad iberoamericana y a lo mejor nadie lo sabe”, dijo el escritor portugués en la conferencia inaugural del Primer Encuentro Internacional […]

  • El Nobel de Literatura, José Saramago, ha puesto en tela de juicio la existencia de una identidad iberoamericana y protestó por el olvido en el que están los indios

“No sé lo que es identidad iberoamericana y a lo mejor nadie lo sabe”, dijo el escritor portugués en la conferencia inaugural del Primer Encuentro Internacional de Becas Líder, organizado por la Fundación Carolina de España.

Agregó que ni siquiera sabe “qué es identidad de un pueblo” porque identidad es un concepto que significa “igual” y en una nación tampoco son todos iguales.

“En el supuesto de que exista una identidad iberoamericana, tendríamos que llegar a la conclusión de que, al menos desde 1492, existe una igualdad entre lo que pasa en la península Ibérica y lo que pasa en este continente”, anotó.

Cuestiona el nombre del continente
Aseguró que tampoco hay claridad sobre el nombre de lo que llamó “este continente”, pues, dijo, “se le llama América Latina, América del Sur e Iberoamérica”.

“Vivimos en una región que plantea muchas dudas sobre el nombre”, manifestó el Nobel de Literatura de 1998 y agregó: “como por un toque de magia, nos hemos convertido en iberoamericanos sin que se sepa lo que eso significa”. Según Saramago, como el país que está al norte del Río Grande se apropió del nombre América al llamarse Estados Unidos de América, todo el territorio comprendido entre esa frontera natural y la Patagonia “debería llamarse sencillamente América del Sur”. Así “estaríamos todos de acuerdo”, dijo.

El autor de Ensayo Sobre la Ceguera, puso además en duda que alguien se sienta iberoamericano, pues eso significaría “un equilibrio entre dos continentes” que, en su opinión, no existe.

“Si decimos que somos iberoamericanos hay que explicar en qué consiste eso”, subrayó.

Defensa de los indios
En la conferencia, titulada El Lado Oculto de la Luna, el escritor portugués hizo una firme defensa de los indios, los primitivos habitantes del Nuevo Mundo.

“¿Cuántos millones de indios quedan? ¿Por qué se ha olvidado a los indios?”, se preguntó.

Anotó que los indios han sido absorbidos en la sociedad moderna por “la palabra mágica integración”, pero opinó que “la palabra mágica no hace ninguna magia”.

“Los indios eran los dueños de la tierra. Cuando llegaron (Cristóbal) Colón y Pedro Álvarez Cabral (descubridor de Brasil) aquí había gente”, recordó.

“En cinco siglos de humillación les robamos las creencias, la tierra, los dioses, les robamos todo”, dijo para pedir a continuación que se les tenga en cuenta porque también son “americanos” aunque vivan abandonados, en la miseria y sin participación en la toma de decisiones políticas.

“Está faltando el indio, lo repito”, declaró el Nobel a los más de 200 jóvenes de 21 países beneficiarios de las becas de la Fundación Carolina, que está dedicada a promover las relaciones culturales y la cooperación en materia educativa y científica entre España y los países iberoamericanos.

Añadió que lo ocurrido con los indios “no es una injusticia histórica, es un crimen histórico” y recordó a los becarios que “tienen la oportunidad de salvar a los que quedan”.

“La identidad vuestra debe empezar por la recuperación del indio, por el sentido de la justicia. No los olviden”, manifestó.

Saramago y sus libros

¿Qué relación llega a tener su novela con la caverna de Platón?

Tiene una relación directa e indirecta. Directa, porque hay una referencia explícita, incluso en el título de la novela. E indirecta, porque el aprovechamiento que hago del mito de Platón lo hago en términos actuales, aplicándolo sobre la situación actual del mundo y nuestra forma de vivir.

¿Es esta novela tan “terrorífica” como Ensayo Sobre la Ceguera?

Ensayo Sobre la Ceguera no es terrorífica, lo que sí es terrorífico es el mundo en el que vivimos. Ensayo no es más que una pálida imagen de este mundo.

¿Cómo hace que sus libros se vendan tanto?

Eso hay que preguntarlo a los lectores.

¿Publicaría una novela gratis en la red por amor al arte?

Es una posibilidad, si los que venden comida y trajes y coches y todo lo que uno necesita, por amor a la comodidad y a la satisfacción de la gente lo ponen gratis, yo lo haré también. Yo vivo de lo que escribo.

¿Cual es su libro preferido?

No es fácil contestar. Diría dos o tres. El Año de la Muerte, de Ricardo Reis, El Evangelio Según Jesucristo y La Caverna. Pero a lo mejor mañana contestaría otra cosa.

¿Tiene alguna página web que hable de usted y su obra en castellano?

No, ninguna página. Soy una especie de cavernícola, aunque trabajo con una computadora.

¿Globalización es igual a paz y desaparición sin violencia física de otras culturas?

Globalización, en primer lugar, no es igual a paz. En segundo lugar, es una forma nueva de totalitarismo. En tercer lugar, está contribuyendo a la desaparición de culturas, de la diversidad, uno de los ingredientes fundamentales del mundo y del ser humano.

¿Usted cree que la sociedad es mejor que hace 30 años? ¿Y que hace 2 siglos?

¿Qué es eso de una sociedad mejor? ¿Qué significa eso? Hay que relacionar la sociedad concreta con sus medios. Hace dos siglos no se podían resolver problemas para los cuales tenemos ahora remedio. La cuestión es saber si los medios de que disponemos los usamos para responder los problemas de ahora, de hoy, de nuestro tiempo. No tiene sentido que la gente se siga muriendo de hambre. No me interesa si la sociedad de ahora es mejor o peor. Lo que verifico es que no es mejor de lo que podría ser.

¿Existe la figura del narrador en su obra?

Sí, existe. Los teóricos de literatura lo identifican. Pero cuando digo que no existe sólo significa que tengo de la narrativa un sentido en el que la figura del autor está totalmente involucrada. Al contrario de cuando se dice que el autor está fuera y el narrador se encarga de contar la historia. Cada libro, cada novela debería llegar una faja donde se dijera: ojo, este libro lleva una persona dentro. Y esa persona es el autor.

¿Que opinión tienes sobre la explotación laboral de nuestros tiempos?

Si eres periodista, alguna opinión tendrás, y seguramente coincide con la mía. La pregunta es: ¿qué es lo que están haciendo los sindicatos y los sindicalizados para que la explotación termine?

El hombre según usted vuelve a las cavernas, ¿no cree que generaliza?

Bueno, según yo entiendo, el mundo se está convirtiendo en una caverna igual que la de Platón: todos mirando imágenes y creyendo que son la realidad.

¿No cree que en la vida actual falta espiritualidad y sobran teléfonos móviles y otros artilugios?

Los teléfonos móviles y otros artilugios son instrumentos de comunicación y de trabajo. En ese sentido hay que darles la misma atención que a los que usábamos antes. El problema está en saber si los usamos o si somos usados por ellos. Estamos siendo usados. Nos hemos convertido en esclavos de los teléfonos móviles y de otros artilugios.

¿Tiene todo el tiempo que quisiera para leer?

No, nada tiene todo el tiempo que quisiera para leer. Tampoco tengo todo el tiempo que quisiera para escribir.

¿Cree en Dios?

No. Dios no existe.

Tres libros importantes del pasado siglo XX.

Pues La Metamorfosis, de Kafka; El Libro del Desasosiego, de Fernando Pessoa, y Los Ensayos, de Montaigne, que no son del siglo XX pero hay que leerlos en el siglo XXI.

¿Le parece que internet amenaza la existencia del libro impreso?

Quizá, pero no será para mañana.

¿Su opinión sobre los nacionalismos?

El nacionalismo es un sentimiento de pertenencia a algo absolutamente legítimo. Excepto cuando mira a los demás como enemigos. Y sobre todo cuando convierte ese sentimiento de pertenencia en un arma asesina.

En su Ensayo Sobre la Ceguera (a pesar de su dureza) al final parece abrirse una puerta a la esperanza. ¿Tiene la humanidad salvación?

Si aprende con las lecciones, sí. Pero una de nuestras características es no ser capaces de aprender ni con lo que nos ocurre personalmente. Todos tenemos mala memoria. Y en este caso, la pérdida o el mal uso de la memoria es una de las causas de no sabernos mirar adelante.

La Prensa Literaria

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