- Curado por la Virgen de Cuapa y luego convertido en sanador en todo el mundo
[/doap_box]
Cuando uno lo ve en la televisión y escucha las llamadas de la gente pidiendo que las sane, nadie se imagina que todo el camino recorrido por el sacerdote de origen hindú, Thomas Mathews, inició en Nicaragua.
Tampoco su imagen dice mucho. Bajo de estatura, ojos pequeños, color cacao y manos igual de pequeñas, cualquiera podría imaginarlo como un personaje de cuentos: El hombre que cura.
Thomas Mathews vino a Nicaragua en noviembre del 2005. Había escuchado del Santuario Mariano de la Virgen de Cuapa, donde miles de nicaragüenses acuden en busca de sanación y consuelo espiritual.
Oró durante horas y quedó impresionado por la historia de un campesino, Bernardo Martínez, quien vio a la Virgen en mayo de 1980 en Chontales y siete años después en El Crucero.
En ese lugar, Mathews fue sanado por la Virgen. Cuando lo cuenta estira los brazos en toda su extensión y cierra los ojos recordando que fue un milagro de Dios y no la medicina la que pudo ponerle fin a una dolencia de 20 años en su brazo derecho.
Impactado por la Virgen
“Nunca tuve sanación física por los doctores y nunca recé por mi sanación personal. Mi dolor lo tuve por muchos años, yo era periodista y llegó un momento en que no podía ni escribir”, asegura Mathews, mientras cierra sus ojos y extiende sus manos constantemente.
Mathews reveló a la sección de Religión y Fe que mientras oró en el Santuario de Cuapa pudo experimentar una gran necesidad de que la Virgen le indicara qué quería que él hiciera, y le pidió que le enviara un signo, un mensaje.
Es así que al día siguiente, el sacerdote Thomas Mathews, en compañía de María del Carmen Astorga y Blanca Chamorro, se dirigieron a la parroquia de Nuestra Señora de las Victorias, en El Crucero. Allí se encontraron con Modesto López, cura párroco del lugar.
En la parroquia de El Crucero, precisamente donde la Virgen se le apareció al vidente Bernardo Martínez en 1987, Mathews sintió una gran emoción y en actitud de oración se postró ante la imagen de Santa María de las Victorias.
Testimonio
“Sentí una gran emoción (…) tuve la visión de que alguien depositó una imagen de madera en mis manos; cuando esa imagen tocó mi mano, abrió los ojos y vi que era la imagen de Jesús y también vi a la Virgen cargando a Jesús. Y esa imagen que abrió los ojos está bien clara en mí, y oí una voz bien clara que me dijo: vengan todos a mí a través de mi madre y todo lo de atrás se puso luminoso y vi clarísimo cómo ella cargaba a Jesús, como en la imagen de la Piedad. Vi detrás de la Virgen un arco iris bien fluorescente, irradiante detrás de ella. Por unos minutos quedé arrodillado, yo creí que estaba alucinando, entonces moví mi cabeza para alejar la visión y pensé que se iba a ir y por más que quería que se alejara, más veía a la imagen. Al rato me levanté y sentí que una corriente eléctrica entró por mi pie izquierdo y que salió hasta mi hombro. No entendía qué significaba aquella corriente. No entendía, pero cuando me voltee vi al padre Modesto sentado tras de mí, yo no lo conocía. Alabé al Señor y estiré mi mano derecha que siempre me dolía, pero desde el 11 de noviembre del 2005 no padezco de dolor y lo puedo levantar. Mi brazo fue sanado y yo me di cuenta que mi sanación había venido de la Virgen Santísima y de su mensaje y es lo que quiero compartir con ustedes”, relató Mathews.
Desde su sanación, cuenta Mathews, “aumentó la calidad de mi fe, yo tengo una gran fe por la Virgen y le pido que siempre interceda por mí. Yo fui tocado. Y estoy sano”, manifiesta el sacerdote extranjero.
Instrumento de sanidad
Modesto López, cura párroco de El Crucero, confirmó la presencia de Mathews en noviembre del 2005, en la Parroquia Nuestra Señora de las Victorias.
“Al venir a Nicaragua, él lo está haciendo como una gratitud a Dios y la Virgen, de haber recibido aquí la sanación. Él es un hombre sencillísimo”, afirma López.
Añadió que “la Virgen lo está usando para que esto se sepa más allá de las fronteras, hay que ver el impacto que esto tiene en el mundo porque de hecho él lo va contando por donde va pasando: que él se sanó en un lugar llamado El Crucero, parroquia de Nuestra Señora de las Victorias”, confirma López.
No obstante, el sacerdote Oscar Chavarría, párroco de Cuapa, asegura que el padre Thomas Mathews inició su encuentro con la Virgen en Cuapa y lo terminó en El Crucero. “Él ha venido a darnos ese testimonio y, segundo, a orar por las personas. Él predica en el mundo con la oración de sanación, perdón y liberación”, afirma Chavarría.
El padre Thomas en esta visita que realiza por Nicaragua ha recorrido Managua, Occidente, Rivas, Masaya, San Marcos, San Juan del Sur y hoy domingo termina su misión en el Santuario de Cuapa, para agradecer a la Virgen su sanación.
Lorena Argüello, quien ha participado activamente en el equipo que acompaña al padre Thomas Mathews en su trabajo misionero, compartió con LA PRENSA cómo su mamá fue sanada por Jesús y la Virgen a través del sacerdote de origen hindú.
“La oración fue a través mía por la sanación de mi mamá; pero al día siguiente mi mamá se levantó, caminó, se le quitó el dolor, no la operaron, cero bastón, cero silla de ruedas. Él tiene el don de la sanidad”, afirma Lorena Argüello.