- El consumo de alimentos naturales, producidos y procesados sin aditivos químicos, está calando en los hábitos nutricionales. ¿Es esta una nueva forma de alimentarse o es sólo una moda? Conozca las ventajas y desventajas de la ola orgánica
[/doap_box]
Cada día, todos buscamos como alimentarnos mejor.
La razón puede ser por dar gusto a nuestro paladar, seguir consejos de nutrición o adoptar las tendencias de alimentos de otras culturas o simplemente porque el médico nos dijo ¡Basta! Hay que comer mejor.
Pero en esta búsqueda, muchos pueden encontrarse con una de las últimas tendencias nutricionales: la alimentación orgánica, que surge en los Estados Unidos como un rechazo a la popularización de los productos transgénicos.
¿Pasará de moda la alimentación orgánica o realmente se impondrá como un nuevo hábito nutricional?
Para la nutricionista María Luz André, de la Clínica de Nutrición y Estética Tulipanes, lo orgánico no es una moda, es una necesidad.
Según André, esto obedece principalmente a que en los últimos quince años se ha tomado conciencia de la relación entre el consumo de alimentos agrícolas con la presencia de diversos tipos de cáncer, debido a los residuos de pesticidas en los productos consumidos por el ser humano.
Cuando uno se lleva esas comidas al plato de la casa, se están llevando todos esos químicos, anota la especialista.
Con André coincide la experta en medicina natural, Maritza Ruiz, quien sostiene que el uso de los productos orgánicos en la alimentación y el tratamiento de diferentes padecimientos humanos ha llegado para quedarse.
Actualmente, el consumo o uso de alimentos o productos orgánicos es una moda pero no debería de ser así. Realmente, por sus beneficios, estos hábitos deben incorporarse a la dieta y cuidados cotidianos, opina Ruiz.
Alimentación orgánica en la balanza
La alimentación orgánica surge como producto de la agricultura orgánica, que de acuerdo con André, se trata de una propuesta que tiene como objetivo elaborar verdaderos alimentos sanos y nutritivos y no meros comestibles desnaturalizados.
Según la nutricionista, Martha Justina González, del Consultorio de Nutrición Vida Saludable, la dieta nicaragüense está dominada por carbohidratos y grasas y los productos de mayor consumo, principalmente los jugos empacados, colas, sodas o bebidas rehidratantes, contienen un alto porcentaje de sodio.
La experta explica que el consumo de estos productos no solamente causa obesidad en la mayoría de los nicaragüenses de cualquier edad sino también otros problemas de salud como la hipertensión.
De esta manera, el consumo de productos orgánicos no sólo resulta saludable para evitar la ingesta de residuos químicos que pueden provocar cáncer sino que también permite una alimentación más sana y balanceada.
André explica también que parte del concepto de agricultura sostenible pretende presentarse como alternativa a la solución de graves problemas ambientales, sanitarios y sociales producidos por la agricultura intensiva.
Es de ahí añade que esta agricultura se base en la prohibición de usos de semillas sintéticas, fertilización química y plaguicidas sintéticos.
Para la naturo-ortopática, Maritza Ruiz, ahora la gente se alimenta mejor.
Las personas afirma Ruiz han comenzado a tomar conciencia de los beneficios de una alimentación saludable y eso se nota en los hábitos de consumo.
Ruiz cita, por ejemplo, que la comida integral que antes era vista de reojo como un alimento para enfermos, ahora se considera una alimentación saludable que puede ser adoptada por cualquier persona.
No sólo son vegetales
Las expertas consultadas por Nosotras aclaran que debe conocerse la diferencia entre consumir alimentos orgánicos y ser vegetariano.
Quienes desconocen los términos pueden pensar que ambos hábitos son lo mismo.
Sin embargo, una persona vegetariana puede alimentarse con los cereales de caja que fueron procesados con químicos basados en sodio principalmente y eso no constituye un alimento orgánico.
Mientras, otra persona puede alimentarse de carne orgánica que ha sido obtenida y procesada sin ningún químico, con una res alimentada con pasto natural, sin pesticida, sin concentrado, curada sin antibióticos y alimentarse con un producto orgánico que no es necesaria mente verde, como puede creerse.
Los beneficios de la alimentación orgánica se resaltan hoy a nivel mundial y ningún especialista se atreve a negarlo. Nada más recomiendan informarse sobre los consejos para adoptar este hábito a la dieta cotidiana.
Si el consumo y uso de alimentos y productos orgánicos llegó o no para quedarse, sólo el tiempo lo dirá, pero en el mercado la oferta está creciendo.