Reflexiones

No le temo a la oscuridadDe la nocheLe temo a la oscuridadDe los hombres No le temo al silencioDe los cementeriosLe temo a los que silencianA sus semejantes No le temo a las armasEn manos de valientesLe temo a los puñales En puños de cobardesno le temo a la verdad.En boca de los sabiosle temo […]

No le temo a la oscuridad
De la noche
Le temo a la oscuridad
De los hombres

No le temo al silencio
De los cementerios
Le temo a los que silencian
A sus semejantes

No le temo a las armas
En manos de valientes
Le temo a los puñales

En puños de cobardes
no le temo a la verdad.
En boca de los sabios
le temo a la calumnia
de las perversas lenguas.

No le temo al reclamo
justo de los humildes,
le temo a la falacia
de falsos redentores.

No le temo al dinero
ganado honestamente.
Le temo a la codicia
que compra voluntades.

No le temo al infierno
ni a la condena eterna.
Le temo a mi conciencia
y a mis propios errores.

No le temo a los muertos
ni tampoco a sus ánimas
pero temo a los vivos
que envenenan el alma…

La Prensa Literaria

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