- Tres pintores jóvenes de la ciudad de Estelí se expresan en el dibujo, la pintura surrealista y los abstractos. Exponen sus obras en la Casa de Cultura de la ciudad
Se aprecia un nuevo panorama en las artes plásticas estelianas, con la aparición de nuevos talentos, entre ellos Juan Carlos Moreno López, Jesús García y Elvin Picado. Convocados por la Casa de Cultura Leonel Rugama Rugama, estos pintores exponen sus apreciaciones de la vida, emociones, sensaciones y obsesiones del mundo que les rodea, tal es el caso de Juan Carlos Moreno, un profesor de 32 años, nacido en Estelí, encargado de los talleres de pintura de la Casa de la Cultura que ha participado en exposiciones colectivas desde 1998.
Moreno López es diestro en el dibujo, el retrato es uno de sus fuertes, destaca en esta muestra La Niña del Sombrero, un óleo sobre cartón de 50×75 cm, del 2006, que retrata fielmente la ternura de la niña y sus delicadas facciones, pero Moreno no sólo expone esa veta creativa, interviene en terrenos más experimentales como en el cuadro Entre espinas, un óleo sobre tela que anuncia a un ave en un paisaje sombrío y surrealista, igual se le puede ver en otros cuadros como en el caso de la pintura Busca.
Por otro lado, Jesús García, nacido en Palacagüina en 1978, profesor de la Casa de Cultura, desde 1998 y con estudios de diseño en la Upoli, tiene una veta surrealista muy marcada, al igual que los abstractos de los que ha mostrado en exposiciones colectivas, entre ellas en el Palacio de la Cultura en el 2005. También su precisión en el dibujo es permanente. Sandino, uno de sus últimos cuadros del 2006, evidencia con un lenguaje muy propio.
No obstante, Elvin Picado, de 24 años y originario de Estelí, revela en sus pinturas una atmósfera saturada de surrealismo, la permanencia de rostros que se adivina en el plano del cuadro, lo mismo que utiliza cierto dramatismo en la presentación de imágenes como en Corazón sangrante. Picado que tiene 6 años de pintar y ha expuesto seis veces, antes de dedicarse al arte estaba dedicado a las labores del campo y expresa que su trabajo de rostros y paisajes tiene notable influencia de la obra de Marcio Díaz, otro artista que actualmente vive en Estados Unidos, y del cual se puede presagiar un buen futuro en la plástica, su práctica en el dibujo es acertada y sus cuadros de excelente factura demuestran que en Estelí además de la larga trayectoria de pintores muralistas está naciendo una generación que en poco tiempo dará que hablar con la presentación de trabajos más enriquecidos en técnicas y contenidos.