Freddy Moreno.LA PRENSA/M.MATUTE

Moderno e indigenista

Sus esculturas aluden a Constantin Brancusi y a las formas del ancestral arte indigenista en piedra Gordas “boterianas” o con rasgos indigenistas, bustos de desnudos y otras formas estilizadas a lo Constantin Brancusi es lo que el escultor de San Juan de Limay, Freddy Moreno, ha esculpido, desde pequeños formatos de ceniceros, hasta esculturas monumentales, […]

  • Sus esculturas aluden a Constantin Brancusi y a las formas del ancestral arte indigenista en piedra

Gordas “boterianas” o con rasgos indigenistas, bustos de desnudos y otras formas estilizadas a lo Constantin Brancusi es lo que el escultor de San Juan de Limay, Freddy Moreno, ha esculpido, desde pequeños formatos de ceniceros, hasta esculturas monumentales, las que piensa llevar por igual a la obra de El Güegüense.

Nacido en 1963 este escultor autodidacta emerge con su arte de piedra de marmolina en 1984, primeramente con pequeños formatos de pajaritos y ceniceros, luego da un salto cualitativo al esculpir nuevos modelos monumentales, los cuales llega a exponer exitosamente en la Galería Códice.

Su carrera alcanza mayores metas cuando expone en ferias de arte centroamericano, una de ellas en el local de las antiguas instalaciones de La Piñata, donde alcanza un premio a la escultura, que aludía los 500 años del descubrimiento de América y el encuentro de las dos culturas.

Su arte llega a ser bien apreciado en el sector cultural, que ahora es parte de colecciones de escritores, poetas y religiosos, como Sergio Ramírez Mercado, la poetisa Daysi Zamora, el padre Abelardo Mata, al que le esculpió obras de arte sacro para el Palacio Episcopal de la Iglesia católica, en San Ramón.

Moreno recuerda que el arte de la escultura en marmolina viene desde los años setenta, cuando se descubre que de las vetas de estas piedras se puede realizar arte en todas las expresiones posibles. En esta tarea los primeros promotores fueron el padre Eduardo Mejía y un grupo de jóvenes, uno de ellos es el actual comisionado Sergio Castellón, actual jefe de Tránsito de Estelí.

Posteriormente el padre Ernesto Cardenal se interesa por este grupo y lo lleva a la isla de Ometepe y Solentiname, a intercambiar experiencias. Luego en los años ochenta el maestro Fernando Saravia les imparte un taller, el cual viene a fortalecer sus conceptos de arte moderno e identidad nacional.

Este cúmulo de experiencias sobre la escultura de la región moderna e indigenista ha venido a ser asimilada por Moreno, quien hábilmente trabaja el basalto, el granito de mármol y la marmolina, extrayendo de ellas formas esculturales de mayor escala, donde sobresalen figuras de cabezas de caballos, mujeres gordas, desnudos estilizados y simplificados, que nos recuerdan los modelos del escultor Constantin Brancusi.

Uno de sus proyectos es esculpir El Güegüense en los patios de la Cancillería, por lo que dijo que contará con el apoyo del padre Miguel D’Escoto, coleccionista de sus obras.

La Prensa Literaria

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