(1957-1958)
Cuándo y Con Quién Ha de Casarse el Hombre
(Hesíodo)
No lleves a tu casa ni pronto demasiado
ni muy tardíamente la gala de la esposa:
amor tiene su tiempo lo mismo que la rosa
de vergel y las flores menudas en el prado:
los treinta son la edad para casado.
Y así como la rosa no se corta en botón
ni cuando, hacia la tarde, va para deshojada,
escógela, hacia la tarde, va para deshojada,
escógela doncella a pubertad llegada
tres años ha, o cuatro, que es mejor sazón
para hacerla contigo a la yugada.
Y sea a quien conozca la gente de tu misa.
Observa cuando digas que te casas con ella
si en ojo de varón alguna leve huella
de compasión adviertes, o si alguna sonrisa
de burla en labio de mujer destella.
La fortuna es variable y grata o ingrata pasa,
pero una buena esposa es bendición sin mengua;
la mala, en cambio, la indócil de su lengua,
infiel o perezosa, y más si no ha parido,
no necesita aceite ni parrilla ni brasa
para freír a su marido.
Amargura de Exilio
(Teognis)
Jamás el exiliado tiene un amigo
que lo sea de veras, sin dobleces,
y esto es lo más amargo del exilio.
Decir Contra la Pobreza
(Homenaje a Ruy Páez de Ribera en la celebración de su quinto centenario)
(Teognis)
Kyrnos, al más valiente lo quiebra la pobreza
más que el temblor de fiebre, más que el cabello blanco:
¡húyele, Kyrnos, así tengas que ahogarte
en el más hondo mar, o que lanzarte
al más profundo oscuro precipicio!
porque el pobre enmudece, en todo andar tropieza,
por diestro que haya sido queda manco,
y la razón en él pierde el oficio.
El que era limpio vuélvese desaseado;
quien tuvo amigos no los tiene ahora;
al más cortés lo traduce un grosero;
al que era sabio lo hace majadero;
lo desestiman más que era estimado,
y quien más lustre tuvo se desdora.
No hay amargor igual que hayas probado.
Decir Contra las Mujeres
(Hiponax)
Dos veces en su vida es amable la esposa:
cuando al tálamo sube, cuando baja a la fosa.