Las Ruinas de León Viejo, ubicadas a 30 kilómetros al sur de la ciudad de León, representan la primera ciudad de Nicaragua, según los historiadores, fundada por los españoles en 1524, por Francisco Hernández de Córdoba y asiento del primer gobernador de Nicaragua, Pedro Arias de Ávila, temido y sanguinario español que gobernó con martirio a los indios de la época.
Un centro que por su antigüedad y por su rica historia merece ser conocido, visitado, y estudiado. Al llegar al lugar, en cada ruina se erige una historia, una leyenda que esta íntimamente ligada con la vida de nuestros antepasados, con la vida de una ciudad que da testimonio de la cultura material de uno de los asentamientos coloniales hispánicos que influyó en la cultura de los nicaragüenses.
Cabe hacer énfasis en que el sitio ofrece importante información sobre cómo vivían los españoles en esa zona y su interrelación con la cultura indígena, las costumbres de estos, el comercio de la época, cómo vivían las familia influyentes, las formas de gobernar (sus leyes y castigos) y el desarrollo de la esclavitud indígena.
Otro aspecto interesante al visitar las Ruinas de León Viejo también denominada León de Imabite, es lo atractivo de su paisaje, su bello entorno ecológico a orillas del Lago Xolotlán y faldas del volcán Momotombo, el volcán Momotombito, las lagunas de origen volcánico que comprenden en complejo Monte Galán, el complejo volcánico El Hoyo, que desde las construcciones se puede apreciar lo rico de su fauna y flora.
Al mismo tiempo, los alrededores de las ruinas, en la zona del lago, es ejemplo, santuario de las aves acuáticas, donde se pueden apreciar corvejones y patos aguja. Al igual que en sus cerros se encuentran iguanas, garrobos, venados, mapaches, pizotes, armadillos y conejos. Por eso pasear por las ruinas no sólo ofrece historia de Nicaragua sino un viaje a admirar la naturaleza.
La historia es mítica así como la vida de su fundador Hernández de Córdoba, víctima, que murió decapitado en la plaza por órdenes de Pedrarias Dávila, en junio de 1529, al considerar este último que Hernández pretendía erigirse como gobernador.
Este año se conmemora los 30 años del descubrimiento de Las Ruinas de León Viejo, ciudad cuyos restos arqueológicos continúan en su mayoría esperando ser descubiertos. Hasta el momento, se cree que sólo un 25 por ciento ha sido descubierto, mientras que el resto sigue aún bajo tierra. El año 2000, este sitio colonial fue declarado por la UNESCO como Patrimonio Histórico de la Humanidad y forma parte de uno de los orgullos nicaragüenses.