Alto el parlamento
como una nevera alta.
Dimensiones las mismas
con gestos diferentes.
Cumpliendo a fondo
su labor frigorífica.
Congelando las leyes
frías.
Congelando los salarios
más fríos.
Congelando los pactos
lascas sobre un charco.
32 parlamentarios
parlar es hablar en francés
cómodamente mudos
manipulando a discreción
una tecnología de punta.
Hundiendo el dedo
en cada sesión
y abriendo el puño en cada mesada.
32 popsicleros
como 32 parlamentarios
congelando sin pudor
las palabras.
Masticándolas, tragándolas.
Regurgitándolas al fin
como lo hacía Rubén Darío
para que no muriera.
II
La Escuela Normal de París
y sus acólitos díscolos
post-cartesianos.
Desarrollando a los líderes
como a la cebolla Gunter Grass.
La derecha prohibiéndote
lo que deseas hablar.
La izquierda exigiéndote
lo que debes hablar.
Acá en Nicaragua ni lo uno
ni lo otro.
El pueblo expectante lento
viendo pasar la pobreza
con brazaletes dorados
y con un cero grande
en la frente.
III
Entre Casandra muda
y el absorto Homero,
los poetas en las ágoras
levantando los puños y clamando.
Acciones no palabras.
Acciones no palabras.
Acciones no palabras.
Prestos los caudillos actuaron
y suprimieron para siempre
la libertad de palabra.
Reyertas de tirios contra troyanos.
De carabineros contra cardenales.
Ingeniosa trampa para el paso
del caballo lleno de argivos
y de aqueos.
Zoon politikón.
Zoon politikón.
Zoon politikón.
Juigalpa, Chontales.