A 32 años de aquel impacto

[email protected] Cada día que pasa las gestas deportivas toman más fuerza. Así ocurre con el Juego Perfecto de Denis Martínez y la victoria de Nicaragua sobre Cuba en el Campeonato Mundial de Beisbol 1972. En fin, son muchos los logros alcanzados por los atletas en la historia del deporte nicaragüense, que sería difícil enumerarlos. Pero […]

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Cada día que pasa las gestas deportivas toman más fuerza. Así ocurre con el Juego Perfecto de Denis Martínez y la victoria de Nicaragua sobre Cuba en el Campeonato Mundial de Beisbol 1972.

En fin, son muchos los logros alcanzados por los atletas en la historia del deporte nicaragüense, que sería difícil enumerarlos.

Pero hay uno en especial que aún pone con la piel de gallina a los aficionados nicas. La primera corona del mundo de boxeo, conseguida por Alexis Argüello, el 23 de noviembre de 1974.

Este jueves se cumplirán 32 años de ese espectacular triunfo de Argüello sobre el mexicano Rubén “Púas” Olivares, en Inglewood, California.

Los recuerdos vuelven a brotar como un manantial. Ese triunfo de Alexis, su demostración de valentía después de perder buena parte de la pelea, hasta conseguir el nocaut en el round 13, es un recuerdo imperecedero en la historia de nuestro deporte.

Y es que Argüello ha sido el más grande ídolo del deporte pinolero.

No importa que haya enfrentado problemas con las drogas, que en los ochenta haya respaldado a la Resistencia Nicaragüense y ahora sea vicealcalde gracias a sus rivales de antaño, el FSLN.

El Argüello deportista es superior a esa persona que ha cometido fallas. El pueblo siente mucha admiración por Alexis, porque en su vida de atleta brindó el mejor ejemplo de responsabilidad y trabajo que se puede dar.

Argüello fue un atleta dedicado enteramente al boxeo. Aunque nunca lo vi en un ring, conquistando alguna de sus coronas, es conocido que después de cada presentación, descansaba un par de días y regresaba pronto al gimnasio.

Siempre tuvo esa cuota extra en el trabajo. Siempre quiso ser alguien que daba más de lo planificado. El atleta soñado para cualquier entrenador.

Ahora muchos peleadores, sin ser nada importantes, ponen sus reglas, se creen campeones del mundo sin tener nada en el bolsillo y terminan desperdiciándose.

Eso nunca ocurrió con Alexis. Lo mejor de él fue su ética de trabajo.

Y por supuesto esa dedicación, combinada con el talento natural, lo proyectaron a niveles de rendimiento increíbles, llegando a construir una carrera de 81 triunfos, 8 derrotas y tres coronas mundiales: ganó el título pluma de la AMB ante Olivares, el 23 de noviembre de 1974; la corona ligero junior del CMB ante Alfredo Escalera, el 28 de enero de 1978 y el cinturón ligero del CMB contra Jim Watt, el 20 de junio de 1981.

Ahora vemos que muchos peleadores, sin mucho nivel, logran 4 y hasta 5 títulos del mundo. Pero lo realizado por Alexis, con esas tres coronas, lo ponen encima de muchas estrellas de ahora.

Algunos dicen que el pasado no puede ser lo mejor que el presente, pero con la calidad deportiva de Alexis y su ética de trabajo, nadie en nuestro país lo ha podido imitar.

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