Con la edición de mañana, martes 26 de septiembre de 2006, LA PRENSA comenzará a distribuir entre sus lectores, de manera gratuita, los fascículos del Libro de la Convivencia con el que damos seguimiento a nuestro compromiso con la educación cívica y democrática de los nicaragüenses.
Ciertamente, el propósito de estas publicaciones es contribuir de manera efectiva al desarrollo de la conciencia cívica de los nicaragüenses, lo cual es una condición indispensable para construir una sociedad fundada en la tolerancia, el respeto al derecho ajeno, la estabilidad de la familia, el imperio de la justicia, el amor al trabajo y otros valores que hacen grande y próspera a la nación que los cultiva y practica .
Han pasado unos dos mil trescientos años, desde que el filósofo clásico griego, Aristóteles (384-322 antes de Cristo), enseñara que el carácter social de la persona humana deviene de su capacidad para comunicarse mediante el lenguaje. Esto es lo que permite al hombre —y a la mujer, por supuesto— distinguir entre lo provechoso y lo nocivo, entre lo justo y lo injusto, entre el bien y el mal. “Es el hombre ser sociable por naturaleza; lo es más que la abeja y que todos los animales que viven agrupados. La vida social es un imperioso mandato de la naturaleza. El primero que fundó una asociación política hizo a la humanidad el mayor de los beneficios; porque si el hombre, perfeccionado por la sociedad, es el primero de los animales, es también el último cuando vive sin leyes y sin justicia”, escribió Aristóteles en Política, una de sus obras más conocidas y estudiadas.
En realidad, la convivencia humana no es sólo vivir unos junto a otros. Esta forma de asociación básica y primitiva es también la condición de existencia de los animales irracionales que por instinto y necesidad de supervivencia viven en manadas y hordas. Convivir en el sentido humano requiere de conciencia, cultura, educación y comunicación. La convivencia se forma por medio de la transmisión a través de la educación —formal y no formal—, de valores ciudadanos como la libertad, la igualdad, la solidaridad, el respeto al prójimo y el diálogo permanente con los demás. “Convivir es una de las tareas que requiere más esfuerzo de nuestra parte a la hora de interactuar y relacionarnos cotidianamente en diversos espacios sociales con seres humanos que poseen pensamientos opuestos y diferentes”, escribe el ingeniero Hugo Holmann Chamorro, Vicepresidente y Gerente General de LA PRENSA, en la presentación del Libro de la Convivencia cuyo primer fascículo se comienza a distribuir con nuestra edición de mañana martes.
El Libro de la Convivencia contiene una serie de ideas y pautas que devienen de la experiencia y la cultura universal, las cuales, ilustradas con pensamientos sabios y ejemplos edificantes, escritos con palabras sencillas aunque de profundo contenido pedagógico, ayuda a aprender un comportamiento en todos los ámbitos de la vida personal, familiar y social , de verdaderos ciudadanos: conscientes de sus derechos y sus deberes, compasivos, solidarios, estudiosos, educados, responsables y laboriosos.
Cabe aclarar que el Libro de la Convivencia no está dirigido sólo a niñas y niños, aunque ellos lo disfrutarán y aprovecharán al máximo. Pero el Libro de la Convivencia está dirigido también a los padres y madres de familia, a los jóvenes y los adolescentes, a las mujeres y a los hombres, a los educadores y los religiosos, a los trabajadores y los empresarios, en fin, a todas las personas nicaragüenses y de otros países donde también se ha difundido y se sigue divulgando.
Los principios y valores de la convivencia humana son indispensables para crear una sociedad democrática, pacífica y progresista. Y deben ser enseñados por medio de la educación formal, en las escuelas, lo mismo que en el seno de las familias. Pero la convivencia se enseña y aprende también por medio de la educación social, en la que los medios de comunicación desempeñan una función de primordial importancia. Y precisamente por eso es que LA PRENSA ha asumido la responsabilidad de entregar a sus lectores este Libro de la Convivencia que estamos seguros les será de una gran utilidad.