- Mari Ramos informa sobre el tiempo y otras noticias en inglés y parte de su público está en Asia, porque participa en un programa dirigido a ese continente. María Desax-Guerrero dirige CNN Radio y la voz de Jorge Leytón es escuchada por los habitantes de más de 70 ciudades de Estados Unidos, a los que informa cada día
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Atlanta, georgia
Jorge Leytón Chavarría y María Asunción Desax-Guerrero se encontraron por tercera vez en el edificio principal de CNN, en la ciudad de Atlanta, para volver a trabajar juntos, sólo que en esta ocasión en la cadena hispana más grande de Estados Unidos: CNN Radio.
Los dos periodistas nicaragüenses se conocieron hace dos décadas en San Francisco, California, donde en distintos momentos compartieron micrófonos en las radioemisoras La Voz de la Amistad (KGEI) y Radio Reloj.
“No crea que volvemos a trabajar juntos por amiguismo”, advierte Leytón mientras se acomoda en el estudio para transmitir el noticiero de las 6:00 p.m. por CNN Radio.
María Asunción Desax-Guerrero aprovecha la broma para elogiar con seriedad el trabajo profesional de este hombre que salió de Nicaragua en 1970, dos años antes del terremoto que destruyó Managua, con la ilusión de trabajar algún día en una emisora de radio estadounidense.
La radio acaparó los sueños de Jorge en su adolescencia cuando conoció los estudios de YNOL, una emisora cristiana de la capital nicaragüense, donde laboraba como técnico un pariente suyo.
Dio allí sus primeros pasos y luego optó por viajar a Estados Unidos, tras considerar que Nicaragua no le ofrecía lo que él quería para su vida. “Yo tenía la obsesión de trabajar en radio”, recuerda tres décadas después de haber realizado su primera meta en California.
La muerte de su padre y la emigración posterior de sus hermanos motivaron más a Jorge para decirle adiós a Nicaragua.
LA METEOROLOGÍA, UNA OPORTUNIDAD
Al concluir sus estudios de periodismo en la Florida International University (FIU), Mari Moreira Martínez centró sus esfuerzos en conseguir un buen trabajo y, pensando en ampliar sus posibilidades, tomó cursos de meteorología.
Esto le permitió aplicar a un empleo en el Centro Nacional de Huracanes, que consistía en traducir los informes técnicos al idioma español para divulgarlos, pero se lo negaron porque el puesto estaba destinado a una estudiante y ella ya era graduada.
Allí mismo le recomendaron ir al Weather Channel, donde sí la contrataron como “meteorólogo de cámara”, una labor que desempeñó durante tres años hasta que le salió una oferta mejor en CNN, el canal mundial de noticias más grande.
Los televidentes en el mundo la conocen como Mari Ramos, el apellido que usa desde que se casó; aunque ella sigue siendo tan nicaragüense como el día de 1978 en que salió hacia Houston, Estados Unidos. Era una niña, vivía en la ciudad occidental de Chinandega y su padre decidió emigrar de forma temporal con su familia debido a la guerra entre la guerrilla del Frente Sandinista y la Guardia Nacional del gobierno de Anastasio Somoza.
INTENTO FALLIDO POR VOLVER
La familia de Mari quiso reanudar su vida en Chinandega en 1982 y retornó. La niña entró a la escuela, al sexto grado de primaria, pero les resultó difícil adaptarse a las nuevas circunstancias políticas del país, con el Frente Sandinista en el gobierno, y decidieron emigrar de forma definitiva.
“Al volver me tocó ver los dos tipos de vida, la de Estados Unidos y la de Nicaragua, y decidimos venirnos”, relata Mari durante un descanso en el estudio de CNN en Inglés.
Desde hace siete años, cada día a las 6:00 p.m., hora de Atlanta, Mari Ramos empieza a laborar en el estudio de CNN en Inglés.
En ocasiones también interviene en CNN en Español, sobre todo cuando hay huracanes azotando territorios hispanos o se desatan olas de calor, como la que sufrieron hace pocos los habitantes de ciudades populosas como Nueva York.
Su trabajo consiste en algo más que ofrecer informes sobre el estado del tiempo, ya que sus estudios de meteorología le permiten hacer análisis con la información que emiten los centros especializados.
Ramos igual participa en un programa, que comienza a las 7:00 p.m., hora de Atlanta, y es dirigido a televidentes de Asia donde en ese momento son las 7:00 a.m.
Es un programa con noticias de negocios, deportes e informes del tiempo, dirigido a Japón, China y Australia, entre otros países de ese lado del mundo.
EL REENCUENTRO CON MANAGUA
Treinta y cinco años después de vivir en Estados Unidos, Jorge Leytón volvió a Nicaragua y se topó con una ciudad desconocida: Managua.
Hace un año, este periodista nicaragüense que trabaja en CNN Radio, hizo maletas y viajó al reencuentro con sus orígenes y parientes, pero el barrio Riguero donde él nació ya no era el mismo que dejó en 1970.
Buscó el centro de Managua, por donde tantas veces caminó, y tampoco lo halló. Le pareció que la capital nicaragüense resumía en sus esquinas y semáforos las consecuencias de las guerras y la revolución de los años ochenta: pobreza.
“Me dio mucha tristeza ver a Managua así —cuenta Leytón—. Fui a Masaya y allí todavía se ven paredes con los impactos de bala (de la guerra de 1979) y eso es triste”.
“Lo que sí me pareció precioso en Masaya fue la verbena. En Granada se mantienen las costumbres; pero Managua quedó afectada por la revolución, se ven las consecuencias”, añadió.
María Asunción Desax-Guerrero, nicaragüense que dirige CNN Radio en españoldesde hace 13 años, compara la Managua de 1990 con la del 2006, las dos ocasiones en que ha venido a esta ciudad.
“Llegué para las elecciones que ganó doña Violeta Chamorro y era terrible ver aquellas calles. Ahora es una Managua diferente, con mejores condiciones (de infraestructura), aunque es una lástima ver las cosas tan caras y la gente que gana tan poco. ¿Quién compra entonces?”, comenta Desax-Guerrero.
Jorge Leytón interviene para precisar que, independiente de las condiciones económicas de Nicaragua, “nosotros siempre tenemos el deseo de regresar a nuestro país”.
Es un deseo, pero se le hace difícil decir cuándo podría tomar esa decisión de volver a residir en territorio nicaragüense.
“Uno nunca puede decir no —explica Jorge—. Mis hijos están en California y yo vivo en Atlanta, hay una gran distancia. Igual de alejados estaríamos si yo me fuera a vivir a Nicaragua”.