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La jornada de elecciones en la que Álvaro Uribe resultó reelegido presidente de Colombia con el 62,20 por ciento, es considerada por los analistas como “histórica”, al igual que el descalabro del Partido Liberal (PL).
Uribe “arrolló” en los comicios del domingo y por primera vez en 96 años resultó reelegido un gobernante de manera consecutiva en Colombia, con un apoyo igualmente histórico: 7.363,297 votos.
Obtuvo, además, una ventaja de casi cinco millones de sufragios sobre el segundo en liza, Carlos Gaviria Díaz, aspirante de una coalición de fuerzas de la izquierda, el Polo Democrático Alternativo (PDA), que consiguió un 22,04 por ciento de los votos.
Conservadores en cuerda floja
La prensa local y los analistas consideran también como crítica la situación del PL e incluso del Conservador (PC), que fueron mayoría durante décadas; en el caso del primero, vapuleado y relegado al tercer lugar en las votaciones y el segundo porque no presentó candidato propio y se adhirió a Uribe.
Algunos criticaron y otros defendieron tanto al aspirante del PL, Horacio Serpa, como al jefe de la formación, el ex presidente César Gaviria (1990-1994).
El nonagenario ex presidente liberal Alfonso López Michelsen (1974-1978) señaló que “los liberales se han fraccionado, pero mañana vuelven a vivir distintas tendencias quién sabe bajo qué dirección o bajo qué orientación”.
Algunas voces criticaron hoy una frase que utilizó Serpa, que con poco más de 1,4 millones de votos obtuvo el 11,83 por ciento y que, cuando admitió el triunfo de Uribe, señaló que éste “venció, pero no convenció”.
Para López Michelsen “no se trataba de convencer, sino se trataba de un plebiscito que, al igual que ocurre en todos los plebiscitos, se ganó”.
Al ser interrogado sobre si el actual jefe del PL debe seguir al frente de la agrupación, señaló que “son más los enemigos del Partido Liberal y los enemigos personales de César Gaviria Trujillo, los que aspiran a que él renuncie”.
En su opinión, “esa sería una actitud que sumiría al partido en la confusión. El tiene el compromiso de dirigir al liberalismo hacia una solución que permita renovar sus cuadros y lo va a cumplir”, aseguró López Michelsen.
Los resultados electorales del domingo, por otra parte, son considerados como el “inicio de un acomodamiento de fuerzas en el nuevo mapa político” del país.
Para el analista Vicente Torrijos, bien podría pasar que Colombia se divida en dos grandes bloques: uno de centroderecha y uno de centroizquierda.
Torrijos también destacó que la coalición del PDA recibirá “deslizamientos de corrientes liberales” y señaló que ahora, para esa fuerza opositora de la izquierda, “la principal tarea será la de confirmarse como una verdadera plataforma de poder en Colombia”.