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Auburn Hills/ EFE
La lógica de volver al plan de juego original, hacer una gran defensa y una buena selección en los tiros a canasta, fue la fórmula perfecta con la que los Pistons de Detroit ganaron 92-88 a los Heat de Miami en el segundo partido de las finales de la Conferencia Este.
La victoria permitió a los Pistons empatar 1-1 la serie que disputan al mejor de siete y que se traslada a Miami, donde se jugará el tercer partido mañana sábado por la noche.
Después de la derrota sorpresa del primer partido, el entrenador de los Pistons, Flip Saunders, recordó a sus jugadores que había llegado la hora de recuperar la solidez y consistencia defensiva si querían empatar la serie.
La respuesta no se hizo esperar y los “Bad Boys” establecieron desde el primer minuto el control en el ritmo de juego para estar siempre también con la ventaja en el marcador y sólo sentir la presión en el último minuto del partido cuando los Heat, con un triple de Dwyane Wade, se pusieron a sólo dos puntos (90-88).
Pero los Pistons con el alero Tayshaun Prince, que fue su máximo encestador al conseguir 24 puntos, no se pusieron nerviosos y lograron el objetivo de la victoria.
Prince, que anotó 10 de 20 tiros de campo y 3 de 5 desde la línea de personal, también aportó 11 rebotes con tres asistencias y un tapón para ser el factor sorpresa del partido.
Una vez más el escolta Richard Hamilton, con 22 puntos, también fue una garantía en el ataque de los Pistons, mientras que Billups estuvo más consistente que en partidos anteriores de la fase final para aportar 18 puntos, ocho asistencias, dos recuperaciones de balón y dos rebotes.