- William Ponce por poco lanza Juego Perfecto
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William Ponce, un espigado tirador salvadoreño de 22 años, retiró en fila a los primeros 20 bateadores del Estelí, camino a un insospechado juego sin hit ni carrera, ayer en Granada, trabajando para los Tiburones.
Ponce necesitó de 85 lanzamientos y de una hora y 52 minutos en el box para vencer 3-0 a los estelianos, que fueron silenciados por una faena casi perfecta del cuscatleco, quien en nueve entradas no permitió hits ni carrera, mientras obsequiaba dos bases y un golpe, y abanica a seis bateadores. Fue el primer No Hitter de la temporada y el primero en los campeonatos nacionales de beisbol desde el 13 de enero del 2004, cuando William Juárez liquidó a los estelianos.
“Esto es lo más grandioso que ha pasado en mi carrera. Estaba enfocado y con un gran control. Estaba tirando bajito y mi slider era lo mejor de mi repertorio. Ponía mi bola rápida en donde quería y me empeñé en dominar a los bateadores, no en poncharlos”, dijo Ponce, quien aseguró a LA PRENSA que en el beisbol infantil en El Salvador lanzó un Juego Perfecto.
Luego de recorrer 6.2 entradas perfectas, equivalente a dominar a 20 bateadores consecutivos, Ponce quiso tirar aún más fino y lo que consiguió fue ponerle cuatro bolas malas a Melvin Bermúdez y cuatro más a Esteban Ramírez para acabar con su trabajo inmaculado.
Una regla no escrita en este juego, dice que a un lanzador que esté forjando una hazaña, sus compañeros de equipo no deben hablarle al respecto. Y verdad o coincidencia, los compañeros de equipo animaron a Ponce en el séptimo inning, justamente antes de dar las dos bases por bolas.
“Me di cuenta que estaba lanzando Perfecto cuando en el séptimo mis compañeros me dijeron que sólo me faltaban nueve outs. Es cierto que en este inning se fue el Perfecto, pero yo no creo en eso”, dijo Ponce, quien luego de salir del peligro en el séptimo, embasó gratuitamente a un tercer bateador en el noveno, por golpe a Marvin Garay.
De acuerdo con Ponce, solamente dos batazos le alteraron los nervios. Una fuerte línea de Ramírez a las manos del inicialista Próspero González en el octavo y un largo elevado de John Joseph en el noveno, para suerte del salvadoreño, al jardín central, el territorio del probable mejor patrullero del país, Domingo Álvarez.
Ponce sintió el respaldo de sus compañeros desde el primer episodio, cuando un infield hit de Norman Cardoze empujó a Álvarez para abrir el marcador ante Jerry Levi, el costeño que en el Pacífico ha sido conocido más como un bateador, pero que ayer lució bien en la colina, tirando juego completo de siete hits.
Las otras dos carreras granadinas fueron en el séptimo, por doble de Próspero y jonrón de Juan Oviedo.
Por otro lado, el Bóer no jugó por lluvia en la capital frente al Matagalpa.
(Agradecemos la colaboración de Juan Cruz en Granada)