- Reserva del Cosigüina es una de las zonas afectadas
CORRESPONSAL / CHINANDEGA
El Segundo Comando Regional Militar asumirá en Occidente las tareas de resguardo de los recursos naturales en León y Chinandega, para extender en esta zona el decreto presidencial No. 32.
El coronel Tirso Mairena, jefe del comando, formó la comisión interinstitucional para las inspecciones, retenciones y captura de toda la madera que se encuentre sobre las vías de comunicación en la zona.
“El 2 de junio comienzan los operativos. Habrá puestos de control en El Viejo, Villanueva y retenes sorpresa”, dijo Mairena, quien mandó a capacitar a una cuadrilla de soldados sobre los problemas ambientales.
El aserrío Santa Martha, ubicado al sur de la ciudad de Chinandega, se encuentra desde hace 15 días colmado de trozas de madera preciosa, de las cuales las autoridades del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) ignoran la procedencia.
Daysee Sarriá, delegada de esa institución, reconoció haber visto la madera en ese aserrío y sugirió que mandaría a inspeccionar la especie.
La delegación del Marena está compuesta por 10 trabajadores, que dan seguimiento a los problemas del departamento de Chinandega, pero ante la denuncia diaria de la población sobre el traslado de madera del área protegida del Cosigüina, Villa 15 de Julio, Villanueva y las zonas orientales, Sarriá dijo no tener ninguna madera decomisada.
El Ejército y la Policía son las instituciones que dieron seguimiento a las denuncias públicas.
El 27 de enero en los playones de Catarina, El Viejo, el Ejército decomisó 100 tablones de madera y 500 tablas de madera preciosa a los ciudadanos María de la Concepción Vidaurre, Noel Juárez y Medardo García. Esta madera fue entregada el 9 de febrero a los mismos ciudadanos, después que éstos pagaron una multa de tres mil córdobas.
El 12 de febrero, en Cosigüina, El Viejo, se retuvieron dos camiones con 500 piezas de madera preciosa a los señores Luis Reynaldo Membreño, José Anastasio Arauz y Carlos Manuel Hernández, infracción grave por la que pagaron una multa de diez mil córdobas, depositados en Bancentro.