- Critican falta de promoción de la cultura en esa ciudad
CORRESPONSAL / BLUEFIELDS
Sin saber los principios básicos de la danza, pero con las ganas de demostrar que sí pueden bailar, unos 15 grupos de estudiantes de primaria y secundaria integrados por niños y niñas de 8 a 12 años, se tomaron el escenario del gimnasio del colegio Moravo para competir y demostrar sus dotes artísticas.
Bailando por un Sueño fue el nombre de la competencia que se desarrolló recientemente.
Los gritos de familiares, amigos, profesores y otros colegiales, eran estrepitosos cuando las niñas y algunos niños hacían sus movimientos rítmicos y esfuerzos por demostrar que eran los mejores arriba de la tarima.
“Yo la miraba bailar en la casa, pero no me imaginaba que bailaba tan bien, es una princesa”, dijo una madre con lágrimas en los ojos por la felicidad de ver a su hija bailar en grupo.
Ricardo Carlson, profesor del colegio Moravo, dijo que montaron la actividad para dar a conocer al país que en Bluefields y el resto de la Costa, hay niños y jóvenes que desean darse a conocer artísticamente.
NO HAY OFICINA DE CULTURA
“Aquí ni siquiera hay una casa de cultura, es una lástima, pero aquí Intur (Instituto Nicaragüense de Turismo) y el Instituto Nacional de Cultura (INC) vienen en mayo a celebrar las fiestas, pero el resto del año se olvidan que existimos. No hay promociones culturales”, lamentó Carlson.
La actividad del colegio Moravo fue además con el objetivo de recaudar fondos necesarios para cubrir actividades (viajes) que realizan los estudiantes de los quintos años.
“Queremos que nuestros estudiantes conozcan las diferentes opciones de estudios. Antes que termine el año hacemos un tour con ellos por algunas universidades del Pacífico. Con el dinero recaudado a través de estas actividades trasladamos a los finalistas a Managua”, informó el docente.
En el Moravo hubo aceptación del público que se presentó al gimnasio. El evento inició a las 7:00 p.m. y terminó a las 10:00 p.m. Nadie se movió, no querían perderse de cada uno de los movimientos de los participantes infantiles.
Bailando por un Sueño también contó con el apoyo de varios artistas locales y experimentados en el ramo del canto, quienes con sus dotes musicales hicieron vibrar a los adolescentes presentes. El cuarteto ganador fue las Engels Girls, integrado por niñas de educación primaria entre las edades de 8 a 10 años.