La Secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, advirtió ayer que la prisión en la base naval estadounidense de la Bahía de Guantánamo, Cuba, alberga a “peligrosos reclusos” vinculados a organizaciones terroristas, en medio de crecientes demandas internacionales para su clausura.
Al ser interrogada sobre si el gobierno del presidente George W. Bush planea cerrar el polémico centro de detención, Rice respondió: “Si cerramos Guantánamo, ¿qué sucederá con los cientos de personas peligrosas que fueron detenidas en los campos de batalla en Afganistán por sus vínculos con Al-Qaeda?”
Estas declaraciones ocurren en momentos en que una creciente presión internacional pide a Washington que cierre la prisión que alberga a unos 460 prisioneros, de los cuales diez fueron formalmente inculpados, pero ninguno fue juzgado.
El viernes, un comité de la Organización de Naciones Unidas (ONU), llamó a Estados Unidos a cerrar la prisión, destinada a detener a miembros sospechosos de Al-Qaeda y a los “combatientes enemigos” del Talibán.
Lo mismo han pedido grupos de defensa de derechos humanos y el Fiscal General británico, Lord Goldsmith.
Sin embargo, Washington “tiene la obligación de preservar la seguridad de Estados Unidos, así como la de numerosos aliados, asegurando que estas personas no vuelvan al combate”, agregó Rice.
La mayoría de los prisioneros de Guantánamo fueron detenidos en Afganistán luego de los atentados del 11 de septiembre de 2001, en Nueva York y Washington.