- Lo implica en su fuga a Panamá en el 2000
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La rebelión militar que protagonizó el ex comandante y candidato presidencial Ollanta Humala contra el régimen del presidente Alberto Fujimori en 2000, actitud que le valió elogios por antidictatorial, fue puesta en duda tras declaraciones del ex asesor presidencial Vladimiro Montesinos.
A través de una grabación, el ex brazo derecho de Fujimori acusó el viernes al candidato nacionalista Humala de montar una farsa con aquella rebelión en el sur de Perú para facilitar su fuga del país.
Desde la base naval del Callao en donde cumple condena, Montesinos dijo que la rebelión liderada por Humala contra Fujimori en Locumba fue “una farsa, fue una operación de engaño y una manipulación”, que le permitió escapar del país mientras se le buscaba por actos de corrupción.
“La verdad de Locumba, es que Humala se prestó para facilitar mi salida del país en el velero Karisma, ésa es la realidad”, afirmó el ex jefe de inteligencia, caldeando más el ambiente de la campaña electoral, poco antes del debate de hoy en el que se enfrentarán ambos candidatos.
“Humala es un falso valor”, agregó Montesinos.
la rebelión
El 29 de octubre de 2000, Humala, entonces comandante del Ejército, se sublevó contra Fujimori junto a su hermano Antauro, un mayor retirado, en la región de Moquegua (sur) al frente de medio centenar de soldados, la mayoría de los cuales desertó en los días siguientes.
Tras rebelarse, Ollanta Humala, comandante del Grupo de Artillería Antiaérea 501 de Locumba, en Moquegua, demandó la detención y juzgamiento de Montesinos, quien ese mismo día huía del país en un velero, acusado de montar una red de corrupción en el régimen de Fujimori (1990-2000).
En un “manifiesto a la nación peruana”, el oficial y sus tropas comunicaron que desconocían “absolutamente toda autoridad a los delincuentes Alberto Kenyo Fujimori y Vladimiro Montesinos Torres”.
las sospechas
Pero dos días después, un sector de la oposición al fujimorismo comenzó a sospechar que la rebelión buscaba olvidar a Montesinos y su fuga a fin de evitar su captura para ser procesado por denuncias de corrupción, enriquecimiento ilícito y violaciones de los derechos humanos.
No obstante, otros sectores políticos antifujimoristas destacaron la acción de Humala y señalaron que era contra el régimen dictatorial de Fujimori, acusado de corrupción y de haber logrado su reelección mediante el fraude.
El general retirado Jaime Salinas, quien había encabezado en 1992 una intentona golpista contra Fujimori, expresó entonces sus dudas sobre los verdaderos motivos que inspiraron la rebelión de Humala y no descartó que éste pudiera haber sido utilizado por militares progubernamentales.
“El gobierno del presidente Fujimori es especialista en acciones de manipulación y en lanzar cortinas de humo para ocultar los problemas reales, hoy se habla sólo de (Ollanta) Humala y no se dice nada de los delitos de Montesinos”, dijo Salinas en esa época.
Humala niega
Ollanta Humala negó haber sido usado por el gobierno de Fujimori y pasó a la clandestinidad tras ser abandonado por la mayoría de sus soldados.
El 11 de diciembre de 2000, el militar, otra vez junto a su hermano y a un grupo de reservistas que se le unieron, salió de la clandestinidad para deponer las armas.
Con la aureola de haber sido el único militar que se rebeló contra el fujimorismo, días después el Congreso aprobó una ley de amnistía para Humala, quien logró su libertad y su reincorporación al Ejército.
En el gobierno del presidente Alejandro Toledo, elegido en 2001, Humala fue destacado a las embajadas de Corea del Sur y Francia como agregado militar hasta que pasó a retiro en diciembre de 2004.
Fujimorismo intenta influir en segunda vuelta
El “fujimorismo” entregará una definición en los próximos días sobre la segunda vuelta electoral en Perú, en la que compiten a Humala y el socialdemócrata Alan García, anunció ayer Fujimori, posición que se conocerá a través, de Keiko, la hija mayor de Fujimori.